miércoles, 30 de diciembre de 2015

Y se acaba el 2015... Viva el 2016!!




Se acaba el año y todo acompaña a echar la vista atrás y ver que se ha conseguido.
Lo primero mal. Desde febrero no he posteado nada. Podría encontrar mil excusas para justificarme, pero es como salir a entrenar. Todas las excusas son para contentarse a uno mismo.
Si miro el año en general tengo que estar muy contento. ¡Y lo estoy!. En total unos 2200 km, casi 650 de ellos con un dorsal puesto. Aunque de estos últimos no pueda parar de pensar en los 15 que me faltaron en Montblanc…

Toda la temporada de carreras de asfalto se convirtió en descubrir que cada carrera tenía más ritmo del que pensaba. Acabar las carreras que me había marcado en el calendario, viendo mis marcas mejorar ha sido muy agradable. Al final es un periodo corto de tres meses acabando en la maratón de Barcelona. Aparte como soy un poco friolero, apetece más salir a rodar por el front maritim que irse a dar vueltas por la montaña. Creo que este año repetiré las mismas carreras, a ver si puedo seguir bajando marcas… :P


Después de la temporada de asfalto todo el foco era preparar el gran reto del año. La CCC, 101k alrededor del Montblanc. Tengo que reconocer que tuve mucha suerte al conseguir dorsal en el sorteo, y luego la fantástica organización de la UTMB que me ayudo para cerrar todo el tema de reconocimiento de puntos. Para llegar hasta allí había escogido diferentes pruebas empezando en Mayo con un maratón de montaña e ir incrementando volumen hasta agosto.

De todas las carreras especialmente recuerdo las que hice de Klassmark, Trail Cap de Creus y Trail Catllaras. Brutales tanto en exigencias técnicas como en belleza. Las dos me sorprendieron gratamente por los recorridos y la espectacularidad de los sitios por los que pasa, y todo sea dicho un mimo y calidad en la organización extraordinario. Por en medio hice otras pruebas con sus penas y sus glorias, siempre muy bien "Iron-Acompañado" ;) Gracias crack!. No puedo dejar de mencionar Cavalls del Vent, una experiencia inolvidable. Dos días simplemente disfrutando de la compañía y la naturaleza, sin más prisa que las ganas de tomar una clara al llegar al refugio. ¡Inigualable!


Lo que más valoro de este año es que, pese a que en muchas también he sufrido, he aprendido a gestionar mejor las rampas. Eran mi asignatura pendiente, había sufrido mucho anteriormente, y se hace difícil gestionar según que distancias, ya que una vez llegan, entre la rampa y que te quedan muy doloridas las piernas…game over!
Tocaba también aprender y gestionar la alimentación y el control de la diabetes en carreras tan largas. El año anterior había corrido ya Ultra Collserola, pero he de reconocer que la última parte de la carrera, no tenía claro como exactamente evolucionaba mi cuerpo, y dependía de controles continuos del nivel de glucosa. El miedo no era por el número de pinchazos, la preocupación era más por entender la cantidad real de hidratos que tenía que asegurar que transportaría conmigo el dia de la carrera. La CCC tiene tramos de más de 15 km entre avituallamientos, siendo estos kilómetros mucho más técnicos, con lo que el control de la diabetes era la prioridad por encima de los tiempos para acabar las pruebas.

  
Y llego el día, y las piernas respondieron, y los índices de glucemia estaban perfectos, y no hubo rampas, y pese a tener mucho respeto a correr muchas horas de noche, las pasé muy agradablemente y guardo buen recuerdo. Pero pasó justo para lo único que quizás no estaba preparado. Mi estómago dijo basta pasado el km 55, y en el 85 ya no era gestionable, la comida no entraba. Cualquier corredor se hubiera retirado igualmente, pero en mi caso sabía que salir de aquel avituallamiento era contar los minutos hasta la hipoglucemia. Que en este caso hubiera sido en mitad de la montaña. Y ahí acabo la gran aventura del año… A quince kilómetros de meta, después de más de 18 horas de esfuerzo, pero como muchos me han dicho era la decisión correcta. O eso intento seguir pensando. ¡¡Con toda la gente que me estaba siguiendo!! Familiares, amigos, compañeros de trabajo dando ánimos y siguiendo incluso de madrugada el muñequito aquel que parecía que no quería avanzar en aquella web... Gracias de nuevo por todos el apoyo, una de las cosas mas bonitas que me ha dado esta locura de correr.


Ya solo quedaba tragarse la rabia y lamerse las heridas. El resto del año presentaba suficientes oportunidades para seguir divirtiéndome. Y es lo que he hecho. Intentar disfrutar de cada uno de los entrenos y de las carreras que han venido después. Y disfrutar con todos los amigos y compañeros con los que he disfrutado este año, Enric, Uri, Carlos, los incombustibles ISB, y toda la gente nueva que me ha traido el hacer deporte este año (Oscar, Aida, el ARChMAX Team, los compañeros del Team One,...)




  

Primero la Entreparets de Villafranca del Cid, carrera que no me cansaré de promocionar, y que este año puede enseñar a mi gran amigo Uri. Después repetir la Marató del Montseny, otra carrera brutal en belleza y exigencia. Después venía el plato fuerte del Otoño, repetir los 85k de la Ultra de Collserola. Este año mucho más tranquilo la disfrute de principio a fin, llegando muy entero a meta. Después disfrutar en compañía els 3 Turons, y repetir experiencias como montar una carrera en la Cursa de Accenture per la Marató de Tv3 o volver a correr en pista por una causa solidaria en las 24 Hores d’Atletisme dels Corredors.Cat.



Y muchas más cosas que me dejo, y perdonar a los que me deje, y que el año que viene repetiremos seguro. Aunque de las que no me puedo olvidar es de mis tres Princesas, las que más me animan, las que más disfrutan mis triunfos, y las que me recuerdan cuando fallo que sigo siendo su campeón. Mil gracias y un beso enorme a las verdaderas campeonas de estas historias.



Julio (Arch)

Pd: Gracias por llegar hasta el final del post. Esto si que tiene merito J. Propósito claro para el año que viene: Escribir mas post y más cortos!!! Feliz 2016 a todos!!

   

domingo, 22 de febrero de 2015

Feliz Cumpleaños!

[Acabo subiendo esto bastante tarde… Pero bueno, mejor subirlo a que se quede enterrado en algún cajón. Sigo teniendo la esperanza que a alguien puede ayudarle]

Munich, 4 de Febrero de 2015,
Hoy hace un año. Parece extraño que hace un par de horas estuviera haciendo series a 3:40, mirar el reloj y darte cuenta que hoy hace un año.
Hace un año por debajo de 4:45 me parecía una maravilla, me sentía fuerte y estaba dispuesto a mejorar. A correr por el monte y a empezar a hacer cosas nuevas. Hace un año, con unas sensaciones muy raras acababa la Mitja de Granollers sin poder acelerar a más de 6 min/km. Hace justo un año estaba durmiendo en una cama de la UCI poco consciente de lo que significaba “Julio, acabas de debutar como diabético”.

Desde entonces ha tocado volver a aprender muchas cosas. Lo que inicialmente era solo “mirarse el azúcar y pincharse insulina” requería, y sigue requiriendo, un proceso de aprendizaje bastante más complejo. A nivel personal con momentos bastante frustrantes, el método y la constancia en hábitos que la diabetes me ha impuesto no son fáciles para alguien despistado y disperso como yo.
Luego quedaba el tema de correr. Como os decía sentía que era el año, que si me lo proponía podía mejorar. Claro esto lo cambiaba todo. Todo lo planificado se esfumaba, tocaba cancelar las inscripciones y los planes que tenía para la ½ y para la Maratón de Barcelona. Y la perspectiva es que no había fecha para volver a colgarse un dorsal, o incluso para volver a calzarse las zapatillas.

Al principio ni siquiera me dejaban salir a correr, tiempo que aproveche para intentar leer por internet como volver a correr como antes, teniendo en cuenta la nueva situación. En cuanto me dijeron que podía empezar a correr “poco a poco”, pues eso, inmediatamente después me puse las bambas y salí a correr como un loco. Creo que no olvidare la sensación de estar a punto de caer suelo al pararme en un semáforo, y no llevaba ni 6km!!
Este año he tenido que volver a aprender a  correr. Consultas con amigos, conocidos, pero especialmente Serafín Murillo (@serafinmurillo Gracias Crack!) , me dan las pistas de este pequeño equilibrio que tengo que controlar a partir de ahora. Que comer antes y durante las carreras, como jugar con las dosis de las insulinas rápida y lenta, y especialmente llevar una alimentación adecuada.
Los resultados van viniendo lento al principio, pero una vez las primeras pruebas van funcionando la cosa mejora rápidamente. Calcular cuánto hidrato llevar antes de salir, parar, pincharse, medirse el azúcar, comer, todo para evitar la temida hipoglucemia. Lo que al principio parecía una odisea para acabar 10 km se ha convertido en una rutina más, a veces algo frustrante, pero que ahora me permite hacer de todo aquello que mis piernas puedan aguantar.

Un año después, veo que todos estos sacrificios has dado resultados. La primera 10k que me apunté en mayo me sirvió para bajar mi marca 3 minutos, y dejarla en sub40 a los 10 meses de debutar. Durante este año me obstiné con no dejar que la diabetes me quitara el reto que tenía, y tras dos maratones de montaña (y muchas horas de entreno) acabe los 80k de la Ultra Trail de Collserola.
Para acabar, decidí celebrar “mi cumpleaños” volviendo a lo último que corrí antes de debutar. La Mitja de Granollers, para acabar con 1h 28’ 26”, unos 15 minutos menos de mi mejor marca.

Al principio era muy estricto con la alimentación para que mi control sobre la diabetes me facilitara salir a correr. Ahora después de un año, veo que era al revés. No sé si sigo en mi Luna de Miel, puede ser. Pero lo que veo muy claro son todos los beneficios que el correr me está trayendo a mi enfermedad. Porque por mucho que queramos normalizar nuestra situación, y reclamemos que no somos bichos raros, eso no excluye que tenemos una enfermedad crónica. Soy el primero en reclamar una situación de normalidad, pero también hay que ser consciente y coherente con nuestra situación como diabéticos, para asegurar que seguimos haciendo todo lo que queremos sin sustos.

Como decía, inicié mi control de la diabetes muy estricto para poder correr. Con el tiempo (y yo llevo muy poco…) voy viendo como es al revés. Correr me ayuda a tener la glicemia más controlada e incluso poder tener algún día algún “capricho” o “desliz” sobre la férrea dieta. Actualmente estoy en una glicosilada por debajo de 6, sin tener hipos fuertes, lo que según mi endocrino (Alex Costa, otro crack!) me pone en niveles de persona “sana” con buen control del azúcar.
Creo firmemente que el correr me ayuda a llevar mejor mi enfermedad. Muchos verán que desde la diabetes he mejorado marcas. Por supuesto! Porque entreno muchísimo más. Y al final, del trabajo siempre se obtiene resultados. No sé cuántos diabéticos se acercaran a leer esto, pero ojalá pudiera llegar a muchos y les ayudara a ver todos los beneficios que el deporte les puede dar. No hace falta que sea correr, hay muchos otros. Busca el que te de la satisfacción que he encontrado yo en correr y adelante. Porque definitivamente no podemos dejar que nos digan lo que no podemos hacer, porque con diabetes SI se puede!


Pero compañera diabetes, no tengo nada que agradecerte, todo lo he hecho yo. Cada kilómetro que corro es para vencerte, cada marca que bajo, cada reto superado es una pequeña batalla que te gano. Sonríes sabiendo que la batalla final te la llevaras tú, pero no voy a dejar de luchar hasta el final.