[Acabo subiendo esto bastante tarde… Pero bueno, mejor
subirlo a que se quede enterrado en algún cajón. Sigo teniendo la esperanza que
a alguien puede ayudarle]
Munich, 4 de Febrero de 2015,
Hoy hace un año. Parece extraño que hace un par de horas
estuviera haciendo series a 3:40, mirar el reloj y darte cuenta que hoy hace un
año.
Hace un año por debajo de 4:45 me parecía una maravilla, me
sentía fuerte y estaba dispuesto a mejorar. A correr por el monte y a empezar a
hacer cosas nuevas. Hace un año, con unas sensaciones muy raras acababa la
Mitja de Granollers sin poder acelerar a más de 6 min/km. Hace justo un año
estaba durmiendo en una cama de la UCI poco consciente de lo que significaba
“Julio, acabas de debutar como diabético”.
Desde entonces ha tocado volver a aprender muchas cosas. Lo
que inicialmente era solo “mirarse el azúcar y pincharse insulina” requería, y
sigue requiriendo, un proceso de aprendizaje bastante más complejo. A nivel
personal con momentos bastante frustrantes, el método y la constancia en
hábitos que la diabetes me ha impuesto no son fáciles para alguien despistado y
disperso como yo.
Luego quedaba el tema de correr. Como os decía sentía que
era el año, que si me lo proponía podía mejorar. Claro esto lo cambiaba todo. Todo
lo planificado se esfumaba, tocaba cancelar las inscripciones y los planes que
tenía para la ½ y para la Maratón de Barcelona. Y la perspectiva es que no había
fecha para volver a colgarse un dorsal, o incluso para volver a calzarse las
zapatillas.
Al principio ni siquiera me dejaban salir a correr, tiempo
que aproveche para intentar leer por internet como volver a correr como antes,
teniendo en cuenta la nueva situación. En cuanto me dijeron que podía empezar a
correr “poco a poco”, pues eso, inmediatamente después me puse las bambas y
salí a correr como un loco. Creo que no olvidare la sensación de estar a punto
de caer suelo al pararme en un semáforo, y no llevaba ni 6km!!
Este año he tenido que volver a aprender a correr. Consultas con amigos, conocidos, pero
especialmente Serafín Murillo (@serafinmurillo Gracias Crack!) , me dan las
pistas de este pequeño equilibrio que tengo que controlar a partir de ahora. Que
comer antes y durante las carreras, como jugar con las dosis de las insulinas
rápida y lenta, y especialmente llevar una alimentación adecuada.
Los resultados van viniendo lento al principio, pero una vez
las primeras pruebas van funcionando la cosa mejora rápidamente. Calcular
cuánto hidrato llevar antes de salir, parar, pincharse, medirse el azúcar,
comer, todo para evitar la temida hipoglucemia. Lo que al principio parecía una
odisea para acabar 10 km se ha convertido en una rutina más, a veces algo
frustrante, pero que ahora me permite hacer de todo aquello que mis piernas
puedan aguantar.
Un año después, veo que todos estos sacrificios has dado
resultados. La primera 10k que me apunté en mayo me sirvió para bajar mi marca
3 minutos, y dejarla en sub40 a los 10 meses de debutar. Durante este año me
obstiné con no dejar que la diabetes me quitara el reto que tenía, y tras dos
maratones de montaña (y muchas horas de entreno) acabe los 80k de la Ultra
Trail de Collserola.
Para acabar, decidí celebrar “mi cumpleaños” volviendo a lo
último que corrí antes de debutar. La Mitja de Granollers, para acabar con 1h
28’ 26”, unos 15 minutos menos de mi mejor marca.
Al principio era muy estricto con la alimentación para que
mi control sobre la diabetes me facilitara salir a correr. Ahora después de un
año, veo que era al revés. No sé si sigo en mi Luna de Miel, puede ser. Pero lo
que veo muy claro son todos los beneficios que el correr me está trayendo a mi
enfermedad. Porque por mucho que queramos normalizar nuestra situación, y
reclamemos que no somos bichos raros, eso no excluye que tenemos una enfermedad
crónica. Soy el primero en reclamar una situación de normalidad, pero también
hay que ser consciente y coherente con nuestra situación como diabéticos, para
asegurar que seguimos haciendo todo lo que queremos sin sustos.
Como decía, inicié mi control de la diabetes muy estricto
para poder correr. Con el tiempo (y yo llevo muy poco…) voy viendo como es al
revés. Correr me ayuda a tener la glicemia más controlada e incluso poder tener
algún día algún “capricho” o “desliz” sobre la férrea dieta. Actualmente estoy
en una glicosilada por debajo de 6, sin tener hipos fuertes, lo que según mi
endocrino (Alex Costa, otro crack!) me pone en niveles de persona “sana” con
buen control del azúcar.
Creo firmemente que el correr me ayuda a llevar mejor mi
enfermedad. Muchos verán que desde la diabetes he mejorado marcas. Por
supuesto! Porque entreno muchísimo más. Y al final, del trabajo siempre se
obtiene resultados. No sé cuántos diabéticos se acercaran a leer esto, pero
ojalá pudiera llegar a muchos y les ayudara a ver todos los beneficios que el
deporte les puede dar. No hace falta que sea correr, hay muchos otros. Busca el
que te de la satisfacción que he encontrado yo en correr y adelante. Porque
definitivamente no podemos dejar que nos digan lo que no podemos hacer, porque
con diabetes SI se puede!
Pero compañera diabetes, no tengo nada que agradecerte, todo
lo he hecho yo. Cada kilómetro que corro es para vencerte, cada marca que bajo,
cada reto superado es una pequeña batalla que te gano. Sonríes sabiendo que la
batalla final te la llevaras tú, pero no voy a dejar de luchar hasta el final.