domingo, 22 de febrero de 2015

Feliz Cumpleaños!

[Acabo subiendo esto bastante tarde… Pero bueno, mejor subirlo a que se quede enterrado en algún cajón. Sigo teniendo la esperanza que a alguien puede ayudarle]

Munich, 4 de Febrero de 2015,
Hoy hace un año. Parece extraño que hace un par de horas estuviera haciendo series a 3:40, mirar el reloj y darte cuenta que hoy hace un año.
Hace un año por debajo de 4:45 me parecía una maravilla, me sentía fuerte y estaba dispuesto a mejorar. A correr por el monte y a empezar a hacer cosas nuevas. Hace un año, con unas sensaciones muy raras acababa la Mitja de Granollers sin poder acelerar a más de 6 min/km. Hace justo un año estaba durmiendo en una cama de la UCI poco consciente de lo que significaba “Julio, acabas de debutar como diabético”.

Desde entonces ha tocado volver a aprender muchas cosas. Lo que inicialmente era solo “mirarse el azúcar y pincharse insulina” requería, y sigue requiriendo, un proceso de aprendizaje bastante más complejo. A nivel personal con momentos bastante frustrantes, el método y la constancia en hábitos que la diabetes me ha impuesto no son fáciles para alguien despistado y disperso como yo.
Luego quedaba el tema de correr. Como os decía sentía que era el año, que si me lo proponía podía mejorar. Claro esto lo cambiaba todo. Todo lo planificado se esfumaba, tocaba cancelar las inscripciones y los planes que tenía para la ½ y para la Maratón de Barcelona. Y la perspectiva es que no había fecha para volver a colgarse un dorsal, o incluso para volver a calzarse las zapatillas.

Al principio ni siquiera me dejaban salir a correr, tiempo que aproveche para intentar leer por internet como volver a correr como antes, teniendo en cuenta la nueva situación. En cuanto me dijeron que podía empezar a correr “poco a poco”, pues eso, inmediatamente después me puse las bambas y salí a correr como un loco. Creo que no olvidare la sensación de estar a punto de caer suelo al pararme en un semáforo, y no llevaba ni 6km!!
Este año he tenido que volver a aprender a  correr. Consultas con amigos, conocidos, pero especialmente Serafín Murillo (@serafinmurillo Gracias Crack!) , me dan las pistas de este pequeño equilibrio que tengo que controlar a partir de ahora. Que comer antes y durante las carreras, como jugar con las dosis de las insulinas rápida y lenta, y especialmente llevar una alimentación adecuada.
Los resultados van viniendo lento al principio, pero una vez las primeras pruebas van funcionando la cosa mejora rápidamente. Calcular cuánto hidrato llevar antes de salir, parar, pincharse, medirse el azúcar, comer, todo para evitar la temida hipoglucemia. Lo que al principio parecía una odisea para acabar 10 km se ha convertido en una rutina más, a veces algo frustrante, pero que ahora me permite hacer de todo aquello que mis piernas puedan aguantar.

Un año después, veo que todos estos sacrificios has dado resultados. La primera 10k que me apunté en mayo me sirvió para bajar mi marca 3 minutos, y dejarla en sub40 a los 10 meses de debutar. Durante este año me obstiné con no dejar que la diabetes me quitara el reto que tenía, y tras dos maratones de montaña (y muchas horas de entreno) acabe los 80k de la Ultra Trail de Collserola.
Para acabar, decidí celebrar “mi cumpleaños” volviendo a lo último que corrí antes de debutar. La Mitja de Granollers, para acabar con 1h 28’ 26”, unos 15 minutos menos de mi mejor marca.

Al principio era muy estricto con la alimentación para que mi control sobre la diabetes me facilitara salir a correr. Ahora después de un año, veo que era al revés. No sé si sigo en mi Luna de Miel, puede ser. Pero lo que veo muy claro son todos los beneficios que el correr me está trayendo a mi enfermedad. Porque por mucho que queramos normalizar nuestra situación, y reclamemos que no somos bichos raros, eso no excluye que tenemos una enfermedad crónica. Soy el primero en reclamar una situación de normalidad, pero también hay que ser consciente y coherente con nuestra situación como diabéticos, para asegurar que seguimos haciendo todo lo que queremos sin sustos.

Como decía, inicié mi control de la diabetes muy estricto para poder correr. Con el tiempo (y yo llevo muy poco…) voy viendo como es al revés. Correr me ayuda a tener la glicemia más controlada e incluso poder tener algún día algún “capricho” o “desliz” sobre la férrea dieta. Actualmente estoy en una glicosilada por debajo de 6, sin tener hipos fuertes, lo que según mi endocrino (Alex Costa, otro crack!) me pone en niveles de persona “sana” con buen control del azúcar.
Creo firmemente que el correr me ayuda a llevar mejor mi enfermedad. Muchos verán que desde la diabetes he mejorado marcas. Por supuesto! Porque entreno muchísimo más. Y al final, del trabajo siempre se obtiene resultados. No sé cuántos diabéticos se acercaran a leer esto, pero ojalá pudiera llegar a muchos y les ayudara a ver todos los beneficios que el deporte les puede dar. No hace falta que sea correr, hay muchos otros. Busca el que te de la satisfacción que he encontrado yo en correr y adelante. Porque definitivamente no podemos dejar que nos digan lo que no podemos hacer, porque con diabetes SI se puede!


Pero compañera diabetes, no tengo nada que agradecerte, todo lo he hecho yo. Cada kilómetro que corro es para vencerte, cada marca que bajo, cada reto superado es una pequeña batalla que te gano. Sonríes sabiendo que la batalla final te la llevaras tú, pero no voy a dejar de luchar hasta el final.  


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