miércoles, 30 de diciembre de 2015

Y se acaba el 2015... Viva el 2016!!




Se acaba el año y todo acompaña a echar la vista atrás y ver que se ha conseguido.
Lo primero mal. Desde febrero no he posteado nada. Podría encontrar mil excusas para justificarme, pero es como salir a entrenar. Todas las excusas son para contentarse a uno mismo.
Si miro el año en general tengo que estar muy contento. ¡Y lo estoy!. En total unos 2200 km, casi 650 de ellos con un dorsal puesto. Aunque de estos últimos no pueda parar de pensar en los 15 que me faltaron en Montblanc…

Toda la temporada de carreras de asfalto se convirtió en descubrir que cada carrera tenía más ritmo del que pensaba. Acabar las carreras que me había marcado en el calendario, viendo mis marcas mejorar ha sido muy agradable. Al final es un periodo corto de tres meses acabando en la maratón de Barcelona. Aparte como soy un poco friolero, apetece más salir a rodar por el front maritim que irse a dar vueltas por la montaña. Creo que este año repetiré las mismas carreras, a ver si puedo seguir bajando marcas… :P


Después de la temporada de asfalto todo el foco era preparar el gran reto del año. La CCC, 101k alrededor del Montblanc. Tengo que reconocer que tuve mucha suerte al conseguir dorsal en el sorteo, y luego la fantástica organización de la UTMB que me ayudo para cerrar todo el tema de reconocimiento de puntos. Para llegar hasta allí había escogido diferentes pruebas empezando en Mayo con un maratón de montaña e ir incrementando volumen hasta agosto.

De todas las carreras especialmente recuerdo las que hice de Klassmark, Trail Cap de Creus y Trail Catllaras. Brutales tanto en exigencias técnicas como en belleza. Las dos me sorprendieron gratamente por los recorridos y la espectacularidad de los sitios por los que pasa, y todo sea dicho un mimo y calidad en la organización extraordinario. Por en medio hice otras pruebas con sus penas y sus glorias, siempre muy bien "Iron-Acompañado" ;) Gracias crack!. No puedo dejar de mencionar Cavalls del Vent, una experiencia inolvidable. Dos días simplemente disfrutando de la compañía y la naturaleza, sin más prisa que las ganas de tomar una clara al llegar al refugio. ¡Inigualable!


Lo que más valoro de este año es que, pese a que en muchas también he sufrido, he aprendido a gestionar mejor las rampas. Eran mi asignatura pendiente, había sufrido mucho anteriormente, y se hace difícil gestionar según que distancias, ya que una vez llegan, entre la rampa y que te quedan muy doloridas las piernas…game over!
Tocaba también aprender y gestionar la alimentación y el control de la diabetes en carreras tan largas. El año anterior había corrido ya Ultra Collserola, pero he de reconocer que la última parte de la carrera, no tenía claro como exactamente evolucionaba mi cuerpo, y dependía de controles continuos del nivel de glucosa. El miedo no era por el número de pinchazos, la preocupación era más por entender la cantidad real de hidratos que tenía que asegurar que transportaría conmigo el dia de la carrera. La CCC tiene tramos de más de 15 km entre avituallamientos, siendo estos kilómetros mucho más técnicos, con lo que el control de la diabetes era la prioridad por encima de los tiempos para acabar las pruebas.

  
Y llego el día, y las piernas respondieron, y los índices de glucemia estaban perfectos, y no hubo rampas, y pese a tener mucho respeto a correr muchas horas de noche, las pasé muy agradablemente y guardo buen recuerdo. Pero pasó justo para lo único que quizás no estaba preparado. Mi estómago dijo basta pasado el km 55, y en el 85 ya no era gestionable, la comida no entraba. Cualquier corredor se hubiera retirado igualmente, pero en mi caso sabía que salir de aquel avituallamiento era contar los minutos hasta la hipoglucemia. Que en este caso hubiera sido en mitad de la montaña. Y ahí acabo la gran aventura del año… A quince kilómetros de meta, después de más de 18 horas de esfuerzo, pero como muchos me han dicho era la decisión correcta. O eso intento seguir pensando. ¡¡Con toda la gente que me estaba siguiendo!! Familiares, amigos, compañeros de trabajo dando ánimos y siguiendo incluso de madrugada el muñequito aquel que parecía que no quería avanzar en aquella web... Gracias de nuevo por todos el apoyo, una de las cosas mas bonitas que me ha dado esta locura de correr.


Ya solo quedaba tragarse la rabia y lamerse las heridas. El resto del año presentaba suficientes oportunidades para seguir divirtiéndome. Y es lo que he hecho. Intentar disfrutar de cada uno de los entrenos y de las carreras que han venido después. Y disfrutar con todos los amigos y compañeros con los que he disfrutado este año, Enric, Uri, Carlos, los incombustibles ISB, y toda la gente nueva que me ha traido el hacer deporte este año (Oscar, Aida, el ARChMAX Team, los compañeros del Team One,...)




  

Primero la Entreparets de Villafranca del Cid, carrera que no me cansaré de promocionar, y que este año puede enseñar a mi gran amigo Uri. Después repetir la Marató del Montseny, otra carrera brutal en belleza y exigencia. Después venía el plato fuerte del Otoño, repetir los 85k de la Ultra de Collserola. Este año mucho más tranquilo la disfrute de principio a fin, llegando muy entero a meta. Después disfrutar en compañía els 3 Turons, y repetir experiencias como montar una carrera en la Cursa de Accenture per la Marató de Tv3 o volver a correr en pista por una causa solidaria en las 24 Hores d’Atletisme dels Corredors.Cat.



Y muchas más cosas que me dejo, y perdonar a los que me deje, y que el año que viene repetiremos seguro. Aunque de las que no me puedo olvidar es de mis tres Princesas, las que más me animan, las que más disfrutan mis triunfos, y las que me recuerdan cuando fallo que sigo siendo su campeón. Mil gracias y un beso enorme a las verdaderas campeonas de estas historias.



Julio (Arch)

Pd: Gracias por llegar hasta el final del post. Esto si que tiene merito J. Propósito claro para el año que viene: Escribir mas post y más cortos!!! Feliz 2016 a todos!!

   

domingo, 22 de febrero de 2015

Feliz Cumpleaños!

[Acabo subiendo esto bastante tarde… Pero bueno, mejor subirlo a que se quede enterrado en algún cajón. Sigo teniendo la esperanza que a alguien puede ayudarle]

Munich, 4 de Febrero de 2015,
Hoy hace un año. Parece extraño que hace un par de horas estuviera haciendo series a 3:40, mirar el reloj y darte cuenta que hoy hace un año.
Hace un año por debajo de 4:45 me parecía una maravilla, me sentía fuerte y estaba dispuesto a mejorar. A correr por el monte y a empezar a hacer cosas nuevas. Hace un año, con unas sensaciones muy raras acababa la Mitja de Granollers sin poder acelerar a más de 6 min/km. Hace justo un año estaba durmiendo en una cama de la UCI poco consciente de lo que significaba “Julio, acabas de debutar como diabético”.

Desde entonces ha tocado volver a aprender muchas cosas. Lo que inicialmente era solo “mirarse el azúcar y pincharse insulina” requería, y sigue requiriendo, un proceso de aprendizaje bastante más complejo. A nivel personal con momentos bastante frustrantes, el método y la constancia en hábitos que la diabetes me ha impuesto no son fáciles para alguien despistado y disperso como yo.
Luego quedaba el tema de correr. Como os decía sentía que era el año, que si me lo proponía podía mejorar. Claro esto lo cambiaba todo. Todo lo planificado se esfumaba, tocaba cancelar las inscripciones y los planes que tenía para la ½ y para la Maratón de Barcelona. Y la perspectiva es que no había fecha para volver a colgarse un dorsal, o incluso para volver a calzarse las zapatillas.

Al principio ni siquiera me dejaban salir a correr, tiempo que aproveche para intentar leer por internet como volver a correr como antes, teniendo en cuenta la nueva situación. En cuanto me dijeron que podía empezar a correr “poco a poco”, pues eso, inmediatamente después me puse las bambas y salí a correr como un loco. Creo que no olvidare la sensación de estar a punto de caer suelo al pararme en un semáforo, y no llevaba ni 6km!!
Este año he tenido que volver a aprender a  correr. Consultas con amigos, conocidos, pero especialmente Serafín Murillo (@serafinmurillo Gracias Crack!) , me dan las pistas de este pequeño equilibrio que tengo que controlar a partir de ahora. Que comer antes y durante las carreras, como jugar con las dosis de las insulinas rápida y lenta, y especialmente llevar una alimentación adecuada.
Los resultados van viniendo lento al principio, pero una vez las primeras pruebas van funcionando la cosa mejora rápidamente. Calcular cuánto hidrato llevar antes de salir, parar, pincharse, medirse el azúcar, comer, todo para evitar la temida hipoglucemia. Lo que al principio parecía una odisea para acabar 10 km se ha convertido en una rutina más, a veces algo frustrante, pero que ahora me permite hacer de todo aquello que mis piernas puedan aguantar.

Un año después, veo que todos estos sacrificios has dado resultados. La primera 10k que me apunté en mayo me sirvió para bajar mi marca 3 minutos, y dejarla en sub40 a los 10 meses de debutar. Durante este año me obstiné con no dejar que la diabetes me quitara el reto que tenía, y tras dos maratones de montaña (y muchas horas de entreno) acabe los 80k de la Ultra Trail de Collserola.
Para acabar, decidí celebrar “mi cumpleaños” volviendo a lo último que corrí antes de debutar. La Mitja de Granollers, para acabar con 1h 28’ 26”, unos 15 minutos menos de mi mejor marca.

Al principio era muy estricto con la alimentación para que mi control sobre la diabetes me facilitara salir a correr. Ahora después de un año, veo que era al revés. No sé si sigo en mi Luna de Miel, puede ser. Pero lo que veo muy claro son todos los beneficios que el correr me está trayendo a mi enfermedad. Porque por mucho que queramos normalizar nuestra situación, y reclamemos que no somos bichos raros, eso no excluye que tenemos una enfermedad crónica. Soy el primero en reclamar una situación de normalidad, pero también hay que ser consciente y coherente con nuestra situación como diabéticos, para asegurar que seguimos haciendo todo lo que queremos sin sustos.

Como decía, inicié mi control de la diabetes muy estricto para poder correr. Con el tiempo (y yo llevo muy poco…) voy viendo como es al revés. Correr me ayuda a tener la glicemia más controlada e incluso poder tener algún día algún “capricho” o “desliz” sobre la férrea dieta. Actualmente estoy en una glicosilada por debajo de 6, sin tener hipos fuertes, lo que según mi endocrino (Alex Costa, otro crack!) me pone en niveles de persona “sana” con buen control del azúcar.
Creo firmemente que el correr me ayuda a llevar mejor mi enfermedad. Muchos verán que desde la diabetes he mejorado marcas. Por supuesto! Porque entreno muchísimo más. Y al final, del trabajo siempre se obtiene resultados. No sé cuántos diabéticos se acercaran a leer esto, pero ojalá pudiera llegar a muchos y les ayudara a ver todos los beneficios que el deporte les puede dar. No hace falta que sea correr, hay muchos otros. Busca el que te de la satisfacción que he encontrado yo en correr y adelante. Porque definitivamente no podemos dejar que nos digan lo que no podemos hacer, porque con diabetes SI se puede!


Pero compañera diabetes, no tengo nada que agradecerte, todo lo he hecho yo. Cada kilómetro que corro es para vencerte, cada marca que bajo, cada reto superado es una pequeña batalla que te gano. Sonríes sabiendo que la batalla final te la llevaras tú, pero no voy a dejar de luchar hasta el final.  


miércoles, 26 de noviembre de 2014

Ultra Trail de Collserola

Viernes 21 de Noviembre, han pasado las 12 de la noche y sigo siendo incapaz de conciliar el sueño. Parezco un niño la noche de reyes con la diferencia que el despertador sonara a las 5:20… Un parpadeo después suena, me levanto y sigo el ritual de tantas mañanas. Desayuno lo mismo que cualquier lunes pero creo que hoy la insulina no me va a hacer falta, quemaremos azúcar.


 A las 6:15 ya estoy en la salida dejando la bolsa de vida que podré utilizar en el km 53. Me encuentro con Allan y empezamos a comentar nerviosos cualquier cosa que nos viene a la cabeza. Se me pasa volando el tiempo y cuando me quiero dar cuenta estamos en la salida con Salva y David de ISB, y un amigo de David, Oriol, que no soy consciente de la relevancia que va a tener para mi carrera. Echamos de menos a Carlos, pero puede que esté en primera fila, ya que tenía ganas de pelear el top10.

Se lanza la carrera y en la primera curva perdemos a Salva! Jajaja. Y no es porque Allan y yo vayamos lentos. Aun así no nos obsesionamos, seguimos a ritmo alegre y vamos subiendo la primeras cuestas hacia plaza Mireia y así evitar luego atascos. Corremos a gusto mientras va saliendo el sol por un paisaje fabuloso, cómodos y disfrutando.

Antes de salir me había apuntado en el dorsal los tiempos de paso para hacer 9h30. No me obsesionaba conseguir la marca, pero pensé que sería bueno tener alguna referencia. Llego al primer avituallamiento (km 8) 10 minutos por debajo de lo que tengo marcado y me reencuentro con Allan, que se había escapado un par de km antes. Me siento fuerte con lo que ni paro a mirar niveles de azúcar, llevo apenas una hora corriendo. Tomo plátano, isotónico y un par de trocitos de barritas y empezamos el descenso que nos llevara a Molins. Vamos charlando tranquilamente un par de kilómetros hasta que la senda se estrecha. Vamos adelantando gente hasta que me quedo bloqueado detrás de dos corredores y Allan se me vuelve a escapar. No me obsesiono  y continúo a mi ritmo.



Antes de que me quiera dar cuenta estoy en el segundo avituallamiento, la ermita de la Salud. Recordaba el ascenso desde Rubí mucho más agónico, pero es cierto que hacía más de un año que no lo volvía a correr. Llego en 2h15, 30 minutos por debajo de lo que me había apuntado. Eso me da fuerzas y después de comprobar que los niveles de azúcar están correctos, repongo agua, como algo y continuamos. Subida al Puig Madrona y descenso, y aquí es donde algo se empieza a cruzar. Llevaba dos semanas con dolores en la rodilla derecha, y el casi 1 km de descenso técnico parecen poder con ella. La maratón del Montseny me había dejado una sobrecarga en la aleta del cuádriceps que rodea el interior de la rodilla. Pero una visita a Javi, mi fisio, parecía haberlo arreglado…

No era el caso, continuo los 14 km que me quedan hasta el siguiente avituallamiento pensando en réflex. Algunos de los tramos aquí son de asfalto y me castigan especialmente la rodilla. Llego realmente tocado al km37,5, llevo 4h30, he perdido todo el tiempo que llevaba de colchón y estoy en tiempos para hacer 9h30. Me doy ánimos a mí mismo repitiendo que ese tiempo ya sería un triunfo, y que he pasado la que considero la zona más fuerte y técnica de subida. Me miro el azúcar (136), me ponen una crema en la rodilla, me como un sándwich y me vuelvo a encontrar con Uri. El amigo de David. Habíamos coincidido en la últimas cuestas fuertes alrededor del 35 (Turo de Can Pascual) y corrido unos km juntos. En aquel momento aparte del dolor tenia rampas en los gemelos, a lo que amablemente me había dado un gel de magnesio. Y esto no sería lo último que tendría que agradecerle…

Pantano de Vallvidriera, el fotografo escondido debajo un arbol... Que susto me da el jodido...


Salimos juntos, cruzamos la carretera por debajo por un túnel, y empezamos a subir hacia Can Cortés. Aquí Uri se escapa, está más fuerte y yo tengo mucho dolor y muchos fantasmas. Incluso llegando al acueducto, y empezando a bajar la trialera que lleva a Can Borrell parece que mi ánimo no  va a cambiar. Estoy en casa como quien dice, es una trialera que ni sé cuántas veces he hecho en el último año, tanto de subida como de bajada. En Can Borrell el recorrido nos tiene otra sorpresa con un corriol de subida casi tan vertical como el que acabamos de bajar. En ese momento soy un walking dead que no hago más que apartarme para dejar pasar a corredores con más ritmo, que son, básicamente, todos.

Al final de la subida, sorpresón! Carlos y Mireia animando! Me paro un par de minutos a hablar con ellos. Parece ser que esta mañana el cuerpo de Carlos no ha querido levantarse y no ha podido llegar. Se ponen a trotar conmigo y les verbalizo lo que va rondando por mi cabeza hace rato, “creo que cuando llegue al 53 lo  voy a dejar, no puedo más con esta rodilla…” En el Pi d en Xandri me dejan chillándome (ella) “Usa la cabeza” y (él) “Échale un par de Huevos, Julio!!!” J Gracias guapos! Ayudasteis más de lo que creéis. Los siguientes 7 km son pura agonía. Solo quiero llegar al avituallamiento, en varios momentos voy casi llorando de dolor y corro los últimos 2 km no por fuerzas, sino por acabar de una vez…




Entrando en Can Coll (avituallamiento km 53) cojo el móvil y llamo a Sandra: “Cariño, me voy a cambiar de ropa y a comer, y creo que lo dejare… desde aquí pueden llevarme hasta la salida… Te avisare para que vengas a recogerme…” Parece lo más sensato, ella me anima, como siempre, “que ya puedo estar orgulloso de lo que he conseguido…”

Y entonces pasaron muchas cosas que no creo sean fáciles de entender. Sentarme ya con ropa seca, mirarme el azúcar y descubrir que al lado tienes a alguien haciendo lo mismo! Risas, preguntas, compartir niveles de azúcar mientras alrededor la gente alucina. Nos chulea un rato sobre llegar antes de las 18 y se va dejándonos a todos con una sonrisa. Y luego apareció Uri, el amigo de David, que se metió entre ceja y ceja que no me dejaba allí. “Solo nos quedan 26km, Julio!”. Y me lo dijo con una tranquilidad, que no le pude decir que no… Me da una crema para la rodilla, dos vasos de caldo, un sándwich y vuelta a la carga.

Para cuando me quiero dar cuenta voy corriendo detrás de un barbudo mientras le escribo por whatsapp a mi mujer “Continuo, Tq”. Voy en una nube, vamos corriendo, cuando 15 minutos antes casi no podía caminar. Corro incluso cuando el camino se empieza a poner cuesta arriba, ojo, si es muy cuesta arriba, camino.. J Uri sigue muy enrampado, a mí en cambio parece que me han desaparecido todos los males. Cuando me quiero dar cuenta se ha quedado atrás, pienso que entenderá que no lo espere. Pero no aprovechar el impulso que llevo me parece que puede marcar el acabar o no. Me pongo música y corro tranquilamente hasta pasado el 60 que la pendiente vuelve a ponerse complicada.

Aquí ya voy descontando los km para acabar. Cada kilómetro que pasa es un triunfo y paso los siguientes 10 km de subida acompañado por mucha gente, los “Vamooos” de Enric, los entrenos/terapia con Uri, el, los videos que llevo en el whatsapp de un montón de amigos, los zumbidos del móvil de mis hermanos enviando ánimos, mis hijas preguntando si subo las montañas como el trenecito de Dumbo… Pasar el Portell de Valldaura me parece mágico con todos los voluntarios que hay allí haciendo un pasillo y apladiendo. Olé! Y después de subir un poco más hasta el Mirador del Bisbe y ver Montserrat con la luz del atardecer que se acerca…

Pasamos el último avituallamiento y hacia arriba, Vallvidriera, volver a entrar en el parque y la cabeza solo piensa en la meta. Tengo la suficiente cabeza de mirar el azúcar, estoy muy bajo a 65… Como el doble de lo que tenía pensado y a continuar que esto YA ESTÁ! Subiendo Sant Pere Martir he de contener mucho las emociones, llego a la antena y empiezo el descenso por la trialera. Ya está anocheciendo y voy muy cansado. Bajo lentamente con el frontal, sé que en meta esta espera se les estará haciendo eterna, pero no me apetece caerme ahora.

Tras 2 km absurdos por asfalto entro en meta. 11h20! Súper bien. Ya en meta es todo un torbellino de emociones. Entro en meta con mis dos princesas, mientras Enric me va grabando, para encontrarme al Petit al otro lado!!! Sandra, que la pobre ha sufrido toda la parte oscura de esta aventura me regala la mejor mirada que pudiera imaginar. Y empiezo a recoger todos los abrazos que me merezco y me he prometido que tendría los últimos 10 km! A la gallega más bonita que podrás encontrar en Barcelona, al hombre de Hierro con el mayor corazón, al meu Petit Gran Amic y de todos los que sin estar me han empujado. Muchísimas gracias a todos, un trocito de esto es culpa vuestra, y algunos sabéis que mucho especialmente.


Lamento si esta entrada es excesivamente larga, pero quería compartir lo que viví de la forma más cercana, y que me sirviera a mi para tampoco olvidarlo. Se que gente me mira con cara extraña cuando les digo que pese al sufrimiento, he disfrutado enormemente y la repetiría sin dudarlo. Por supuesto con la rodilla en mejor estado sería más agradable. Pese a ser la zona donde entreno normalmente he pasado por sitios muy bonitos que no conocía. Y el ambiente entre corredores, creo que difícilmente habrá cualquier otro deporte parecido. Yo mismo estaría escribiendo la crónica de un abandono si no fuera por dos auténticos desconocidos que me ayudaron a pasar el bache. Por cierto los dos acabaron, tanto Uri como el compañero diabético, y pudimos felicitarnos en meta.

Y ahora, ya está?... No, no creo. Mi mente ya ha empezado a pensar que hacer con toda la experiencia ganada. Lo que es seguro es que diciembre va a ser un mes de descanso. De trotar, de disfrutar sin ritmos, ni planes de entrenamiento ni nada. Después, pues la idea es empezar con asfalto para intentar bajar la marca de la maratón. Y se acabó la montaña? Ni en broma!! Gracias a acabar esta UTC recbiré 2 puntos UTMB, más el de la Maratón del Montseny, pues el año que viene podríamos probar la CCC… J

Pero eso es otro cuento, que explicaremos en otra ocasión… 

martes, 18 de noviembre de 2014

Resiliencia... y la Marató del Montseny!!

Resiliencia: Capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas

El otro día estaba con mi gran amigo Uri y me hablaba de este concepto y de cómo él creía que yo lo estaba aplicando. Me ha hecho pensar mucho. Me ha hecho pensar que cada día es una lucha y no puedo bajar la guardia.
Correr se ha convertido en una rutina que me ayuda en esa batalla. Cada día que salgo a correr evito un pinchazo, cada carrera que acabo me tomo una cerveza sin tener la sensación de calcular cuánto he de compensarla. Sé que mucha gente solo ve que estoy “más delgado y más en forma”, como si tuviera que dar las gracias a la diabetes… Quizás sí que es resiliencia el ver de dónde sacar fuerzas en cada momento y seguir. Quizás sí que hago locuras corriendo, pero me ayuda en muchas otras cosas, entre ellas la diabetes. No sólo a tenerla más controlada, a entenderla como una rutina, como el entrenamiento, que es precisamente la clave y lo único que has de aprender a disfrutar, luego las carreras son el premio a esa constancia. Por supuesto correr no es la única cosa que me empuja, hay muchas otras, pero de ellas no hablo aquí J

Y si las carreras son el premio, la de esta vez era uno grande. La Marató del Montseny! En principio esta prueba no la tenía en el calendario, después de la HTSM debería haber empezado a bajar volumen y preparar únicamente la Ultra Trail de Collserola. Pero Alex, un compañero de ISB Sports, nos ofreció participar como Staff, echando una mano a la organización corriendo desde dentro la carrera. La prueba tiene muy buena reputación, ahora ya puedo decir que bien merecida, y aparte del entreno era una buena oportunidad para recoger un punto para la UTMB.



Con lo que el domingo 9 de noviembre a las 7:00 ya estábamos en el coche camino del Montseny. La prueba sale desde Sant Esteve de Palautordera, y recorre los 42km por el parque del Montseny, que en esta época de otoño está precioso. El recorrido pasa por los que considero, tres picos más emblemáticos del parque, Matagalls, Les Agudes y el Turó del Home, sumando los 2700 acumulados positivos finales.

Nos reunimos en las 7:30 la gente que vamos a ir de staff para el último repaso, consejos, zonas conflictivas que pueden estar mal señalizadas y recordar ir vigilando que todo el mundo esté bien. La verdad es que son cosas que creo todos haríamos en cualquier carrera, ayudar a alguien que esté mal y tal, pero tampoco está mal que unos cuantos salgan con el chip de ayudar, y no con el chip de romper marca. Carlos me ofrece sus palos y al final no los cojo, cosa de la que me arrepentiré luego…



Nos hacemos las fotos de rigor i traca de salida. Como me había dicho Alex los primeros 16 km son bastante rodadores, casi no camino, cosa de la que también me arrepentiré luego... Hay varios repechones pero nada complicado y casi todo se puede hacer trotando, excepto dos torrenteras que se suben, pero los “atascos” típicos de los primeros kilómetros ya te obligan a parar. Tras dos horas llevamos 16 km y 600m+ y el cuerpo respondía bien. Pero ahora empezaba realmente la mañana. En el avituallamiento todos los voluntarios ya avisaban que repusiéramos fuerzas y muchos ánimos para lo que venía. Por cierto voluntarios y avituallamientos de lujo, sensación de estar súper mimado durante toda la prueba 12 sobre 10. Y no engañaban, la subida al Matagalls era casi un kilómetro vertical, 900+ en 3-4 kilómetros por una senda muy tapada por hierbas altas que me desgastó tanto física como mentalmente. Una vez arriba, desde el collado hacia abajo para rodar otros 5-6 km.




Con las piernas ya bastante tocadas había que afrontar la subida a Les Agudes. Otros 3 km verticales en los que había que salvar otros 600 positivos. Aquí cambié completamente la estrategia y me obligue a seguir únicamente la altimetría e ir pensando solo en los siguientes 100 m. Quizás porque la subida era por un paisaje más abierto, o por el tema de la altura pero se me hizo mucho más corta que la anterior subida.
Una vez arriba el paisaje es espectacular, toda la carrera recorre unos paisajes preciosos, pero el último tramo de las dos subidas fuertes, y la cresta entre Les Agudes y el Turó del Home son brutales, con el manto del otoño en todas las laderas. Desde aquí queda un último repecho para coronar el Turó del Home, y ya solo quedan 12 km de bajada…

La bajada es muy dura y técnica, y como se podrá imaginar, ganas de llegar todas, pero fuerza en las piernas, justas. La bajada se hace dura y tengo que hacer más trabajo mental del que esperaba. En los últimos 6 km tengo varios episodios de rampas muy fuertes en los abductores que me hacen parar algún minutillo cada vez, el mayor problema, que no se como estirarlos… Me vuelvo a encontrar con gente que había pasado durante el día, lo que corrobora que en algún momento no corría a mi ritmo.

Al final 7 horas y muy contento de la experiencia. Me llevo un muy buen entreno sobretodo de cabeza, y una sesión muy larga en tiempo, lo que me ha de ayudar a aguantar mejor la Ultra. Serán todavía un par de horas más mínimo, pero ahora sé que puedo estar ese tiempo en marcha. Una carrera preciosa que recomiendo a todo el mundo, y que por poco que pueda intentare repetir el año que viene.

Fue una prueba muy dura, hacía mucho tiempo que no tenía la sensación de agujetas, y últimamente he tenido sesiones largas. Incluso he tenido dolores en una rodilla, lo que parece el tendón rotuliano (aunque creo que fue la doctora de la empresa que durante la revisión médica me golpeó demasiado con un martillo de esos la rodilla…), cosa que ahora me tiene un poco preocupado para la Ultra Trail de Collserola. Estos días descansando lo máximo que puedo para afrontar el gran reto de la temporada, 80km por Collserola

Y sobre todo seguir peleando y seguir chillando que Con Diabetes SI se puede!! Que nadie te diga lo que no puedes hacer.

Porqué lo del azúcar que tal, no? os preguntareis... O no? Pues  la verdad que muy bien. Sigo con la misma estrategia de salir bastante cargado y la primera hora, directamente sin niveles de azúcar comerme una pieza de fruta. Esta vez, como he comentado, los avituallamientos cada 5 km y super completos eran una gozada. Coca cola o isotónico, y piezas de fruta o geles siempre disponibles. El único momento que estuve algo mas bajo fue 79 en el Turó del Home, lo que me ayudo a no hacerle un feo al voluntario que me ofrecía medio donut con una sonrisa enorme :). Una vez en meta había bocadillos (si si en plural...), cerveza y caldo para todos los corredores, y en la cantidad que fueras capaz de consumir... Lo que ayudo también a reponer niveles, que estaban alrededor del 80 y pico. Resultado final bueno, y ya tengo probada que es la estrategia que seguiré en la Ultra. Hay menos avituallamientos pero también yo llevaré más hidratos encima como en Montsant.




Un abrazo!
Julio

domingo, 2 de noviembre de 2014

Entreparets y Half Trail Serres del Montsant 2014

Ahora  que han pasado dos semanas creo que puedo explicar mejor la experiencia sin tener las hormonas y los sentimientos tan a flor de piel. Llevo mucho meses sin escribir en el blog, y de hecho creo que hace tanto que ni siquiera escribí lo que tenía que ser la locura para 2014. Si ya suelo hacer post largos.. Coged palomitas!!!
Bueno, pues mejor lo explico… En junio pensé que tenía que probar que ninguna mochila es lo suficientemente pesada como para hacerte abandonar el camino. Con lo que me propuse correr los 80 km de la Ultra de Collserola. Para eso tenía que coger un plan, seguirlo, y luego como mínimo superar dos metas, la Entreparets en 2 horas y media, y acabar decentemente una maratón de montaña. La Entreparets es una carrera preciosa, 25km de montaña preciosos alrededor de Villafranca del Cid, Castellón. Sí, estoy haciendo publicidad de donde veraneo, pero merece la pena! Y de paso luego pasáis por Ares del Maestre que es igual de precioso J

Los meses de Julio y Agosto fueron un frenesí de kilómetros siguiendo el plan que Salva había compartido. El plan de los Buffalo Chips, club de corredores americano, con los famosos Sándwiches (concentra los volúmenes en los fines de semana con días de descanso antes y después). Y en septiembre tocaba chequear estado con la Entreparets. Para ser “una carrera de pueblo” el nivel cada año está más alto. Aunque como podéis imaginar, no es mi guerra J. Yo tengo un objetivo, bajar casi 20 minutos la marca del año pasado, lo que claramente marcaria que el entreno iba por buen camino. El día amaneció tapado, y ya en la línea de meta quedó claro que la lluvia iba a ser la compañera de la carrera, como así fue. La Entreparets pese a “solo” tener unos 900 m acumulados positivos, discurre casi siempre por terreno técnico, con lo que la lluvia lo iba a hacer más divertido, especialmente en las bajadas por un terreno predominantemente de roca.



 Desde el principio me veo bien de fuerzas y voy avanzando bien. Incluso la subida después del albergue que el año pasado se me atraganto bastante subo con bastante soltura. A partir de la segunda gran bajada empiezo a notar algún dolor en el bajo vientre, con lo que no puedo apretar tanto en las bajadas. Cosas que con la lluvia, tampoco parece mala idea. Voy casi toda la carrera con la chica que acabo primera, pero ya en la última bajada le dejo pelear el primer puesto con la segunda, que apareció de repente. Resultado final 2 horas 33 minutos, que para mí fue fabuloso! Primer objetivo cumplido, y lo más importante, acabando después de disfrutar toda la carrera, y con buen estado general. A nivel de glicemias los niveles estuvieron bien toda la carrera. En cada avituallamiento tomaba un vaso de isotónico y medio plátano. Solo en el kilómetro 20, que llevaba 2 horas, tuve que comer de las barritas que llevaba, al tener un control de 80, relativamente cerca de la hipoglucemia para los 5 kilómetros que me quedaban.

Con buenas sensaciones en las piernas nos acercábamos al primer examen de verdad. La Half Trail Serra del Montsant, 45 km con 2000+ acumulado. El objetivo por supuesto es acabar la, pero sobretodo acabarla bien, con buenas sensaciones. No hay que olvidar que el objetivo final es hacer el doble, con lo que no vale llegar arrastrándose. El día empieza pronto, la carrera es en Tarragona, con lo que prontito me encuentro con Enric y empezamos camino hacia allí. Esto de que la carrera empezara a las 12:00 parecía que iba a ser bueno, aunque luego no lo resultó cuando llegamos a más de 30 grados. Al llegar a la salida nos juntamos con el resto del ISB Team que íbamos a ir ese día. Enric, Carlos y Salva intentarían salir fuertes por delante, y Tito y yo teníamos en la cabeza una estrategia más conservadora. Conservar piernas hasta el 30 y luego ver cuánto podíamos correr. Calculo que somos un centenar y ya nos avisan que intentemos coger agua en todos los puntos posibles, porque el calor será un compañero más. 




Tito y yo salimos al ritmo que habíamos comentado, y vamos pasando kilómetros charlando, caminando trotando en las subidas, e intentando no atragantarnos en las bajadas. Pero en el km 18 aproximadamente Tito empieza a tener rampas en una pierna, caminamos juntos unos 200 metros pero acabamos acordando que tire a mi ritmo. Y así hago, y cuando quiero darme cuenta estoy en Escaladei, que marca la mitad de la prueba, y donde está el avituallamiento más grande.
 Aquí vendrá el que fue para mí uno de los momentos más críticos de la carrera, el lector de glicemia dejo de funcionar… Los niveles de glicemia hasta ese momento habían estado cercanos a los 100, con lo que me sentía cómodo, especialmente teniendo en cuenta el calor que estábamos sufriendo. Tras el momento inicial de histeria decidí comer lo que tenía planeado, más un vaso de coca cola, por si las moscas. Al salir del avituallamiento doy cuenta que hay una ambulancia y les pido que me hagan una medición, casi 130 me da la tranquilidad que no me voy a quedar corto y sigo adelante pensando en rellenar hidratos cada 45 mins, en vez de los habituales 60 mins. Y encaro el tramo más complicado de la prueba con ganas, casi 13 kilómetros hasta el próximo avituallamiento, de los que 10 son subida, y con los tramos más complicados, algunos grimpando directamente. Empiezo la subida con ganas incluso corriendo las primeras rampas, hasta que el camino se estrecha y se empina mucho mucho. Música y paciencia y cap amunt!!


Cruzo la Escletxa y me sorprende que el voluntario me dice que voy el 15! Me parece sorprendente porque en el último tramo me han adelantado como mínimo 3 tios a lo que me pareció velocidad subluminica. Me da un poco de ánimos, pero luego todavía faltan 4 kilometros mas en un falso llano de subida por un paisaje precioso, pero que parece el desierto de los monegros mas que Tarragona. Corro camino sin ver a nadie por delante en el horizonte, ni nadie por detrás. La verdad se me hace muy duro. En lo que calculo que es el km 30 (el gps me estaba dando como minimo 2 km de mas) me llego a sentar y comerme un bollito tranquilamente, y aún así no consigo ver a nadie por detrás.  Hice el resto de esos kilometros tocado, llego a la siguiente voluntaria que está haciendo control de paso y me dice que tras 2 km de descenso está el siguiente avituallamiento. Aquí aparece otra vez el dolor en el bajo vientre y me vengo un poco abajo. Aquí si que soy consciente que me van adelantando personas que bajan más fuerte que yo, y llego al avituallamiento con la primera chica. Me quedan unos 8 kilómetros más y empiezo a ir un poco tocado.
Salgo caminando del  avituallamiento y decido mirar el móvil que ha estado vibrando todo el día. Sorpreson, yo que casi no le había explicado a nadie lo que iba a hacer y tengo a toda la familia y varios amigos colgados de la web de seguimiento de la carrera. Uri y Marc van discutiendo que sigo entre los 20 primeros, y solo leer un par de mensajes me da más alas que un gel de cafeína. Me pongo a correr, cosa que me parecía imposible 10 minutos antes, y a pasar los 8 kilómetros de sube y baja hasta la meta. En este tramo casi vuelvo a enganchar con la primera chica y vuelvo a adelantar a gente que me había pasado. Antes de que me dé cuenta estoy cruzando la meta dentro de los 20 primeros... Allí me encuentro con casi todos los ISB, opie con Enric, que ha entrado junto con Salva los novenos, y Carlos ha hecho podio en tercer lugar. Luego llegara Tito que se rehízo para llegar el 24.


Pese al ratito malo que pasé me encuentro muy muy bien. Por supuesto las piernas se quejan pero con mejores sensaciones que cuando he acabado maratones de asfalto. 6 horas 15 minutos en total y acabando en la posición 18, para una prueba que todo el mundo coincide que ha sido bastante dura. Me llevo muy buenos recuerdos, especialmente de todos los que me acompañaban y me estuvieron animando.Y especialmente de los que más, de los que han sufrido y sufren todo el entrenamiento.

Ahora a pensar en el próximo domingo que tendremos otra prueba, el Marató del Montseny (42 km con 2800+), mucho más duro pero que la intención es hacerlo andando. Otro “entreno” más, en el que la intención es simplemente acabar. Y de paso recoger mi primer punto UTMB J . Luego ya con los deberes hechos el 22 de Noviembre la Ultra. A seguir disfrutando y pasándomelo bien


Y lo mejor, y lo que me gustaría que muchos vieran y se creyeran, es que Con Diabetes SI se puede!!! Cierto que tienes un poco más de inconveniente, necesitas parar más, y seguro  más tiempo en los avituallamientos para controlar los niveles de glicemia. Puede que en algunos momentos parezca que nos falta gas, o que cueste más engranar la marcha… ¡Pero no puede ser la excusa! Sigo con algunas dudas de cómo afrontar los 80 km, especialmente si tendré que comer más fuerte en algún momento, y si necesitaré incluso insulina durante las 10 horas que puedo estar fácilmente. Pero de nuevo, solo es un detalle logístico más, el deporte es positivo y ayuda. Quizás no tanto… de acuerdo. Pero ahora mismo entre el control de hidratos en las comidas y el plan de entrenamiento estoy teniendo resultados de 6 en la glicosilada, lo que sería equivalente a una persona sin diabetes. A seguir apretando y seguir soñando que no existe freno para los sueños.



viernes, 2 de mayo de 2014

Primera tirada larga y Barcelona City Trail

Primera semana tras las vacaciones y primer fin de semana con los dos objetivos que ya os comente, hacer una tirada realmente larga por Collserola y la Barcelona City Trail.
Pues los dos conseguidos con muy buen sabor de boca.Empezare por la tirada larga. La intención era cruzar Tibidabo por Vistarica y llegar hasta Sant Cugat, para volver por la misma zona y una vez en Barcelona coger transporte publico hasta casa. Como iba solo escogí zonas que se que están muy transitadas siempre, con lo que en caso de susto seguro que alguien me encuentra ;)





Empiezo la en el museo de la ciencia, Cosmocaixa, y subo por una trialerita a la que le tengo bastante cariño, sube bastante recta hasta carretera de las Aigües y luego puede seguir recto por un camino lleno de raices para ir a enganchar a la subida al Tibidabo por el vivero de Can Borni. Las primeras sensaciones son buenas, me siento fuerte. La subida es una pista ancha y comoda y antes de darme ya estoy en Vistarica. Aqui una pequeña diversion por la font de la Salamandra para evitar al carretera, y antes de darme cuenta ya estoy en Can Ribes cruzando el antiguo acueducto de Collserola. Si si, Collserola tenia acueducto y Casino... 


Desde el acueducto todo es bajada. Es una camino divertido y con algún tramo bastante técnico con el que hay que tener cuidado. Esta vez bajo hasta el pantano de Can Borrell que no lo conocia. Es un poco mas pequeño que el de Vallvidriera, pero un poco más mágico, al estar más escondido y solitario. Desde aquí recuperando un poco de terreno llegamos a la pista de Can Borrell, que es de sobra conocida por la gente de Sant Cugat. Disfruto del desnivel y de una pista muy transitada, para llegar hasta Sant Cugat, y girar para deshacer esta parte del camino. Al final ha quedado un día precioso y da gusto correr. Esta vez el camino es todo de subida, pero llego a Can Borrell, y luego a Sant Medir bien, y ahora queda una bonita subida hasta la Font Groga. Esta la conozco bastante, con lo que con calma hasta arriba y ya alli pasando por Vistarica hasta arriba al Santuario del Tibidabo. La verdad es que ya es mas de lo que esperaba hacer inicialmente, con lo que con bastante alegría me voy para abajo a buscar una trialera que sale cerca del antiguo edificio de los bomberos.



 Esta acaba en la carretera de la Aigües, y ya a buscar el camino por el que había subido por la mañana, y otra vez en el Cosmocaixa. Cualquier otro dia hubiera bajado hasta plaza Kennedy y hubiera cogido el transporte publico para volver a casa. Pero la verdad es que estaba eufórico, con lo que sin saber cuantos kilómetros llevaba ya en las piernas seguí calle Balmes para abajo y corriendo corriendo, hasta casa.

Esta si que la puedo llamar tirada larga, acabo con 30 kilómetros en 3 horas de carrera, en tiempo real un poco mas si contamos las paradas para mirarme el azúcar y tal. La verdad es que me encuentro bastante bien casi sin molestias pese a el volumen del entreno. Aparte esta era la gran prueba para ver como evolucionaba teniendo en cuenta el tema del azúcar. A la vista esta que mal no va. El único susto es cuando se me ha caído la tira reactiva al hacerme la primera medición. Me había traído solo 3, la verdad no se porque, y ver la primera en la arena, y ver luego como estaba inservible no parecía buen presagio. Al final ni ha hecho falta, ni ha presagiado nada malo. Sigo pensando que en mi caso me tengo que tomar los hidratos un poco antes de la hora. Los 20-30 gr que Serafín me aconsejó por hora de ejercicio, pero si me lo tomo mas allá de los 45 mins parece que flojeo.
El resultado final es uno de esos entrenos que disfrutas, uno de esos días que realmente te alegras de correr.
Al final de la entrada dejare mas fotos de la salida.



Y luego el domingo hacia la primera edicion de la Barcelona City Trail. Una carrera patrocinada por la marca Salomon que pretende introducir todo un nuevo concepto que intenta integral el Trail en las ciudades. La idea es buscar dentro de nuestras ciudades elementos o rutas que simulen las dificultades que podemos encontrar en la montaña. De paso, claro, han sacado toda una gama de productos, especialmente calzado, pensado para esta práctica. En algún caso bastante parecida al modelo original. En la expo de la maraton de barcelona tenían expuesta unas Sense Mantra, y no fui capaz de entender cual era la diferencia...

La carrera estaba planteada como 11,5 kilómetros por la montaña de Montjuic, aprovechando sus subidas y bajadas para montar un circuito con unos 200 metros de desnivel positivo acumulado. No parece un gran desnivel, pero la gran cantidad de escaleras que ya se preveían mas desagradable de lo inicialmente parecían. El día amaneció muy soleado y el tiempo, sin ser muy caluroso acompañó muy bien. Inicialmente las inscripciones estaban limitadas a 2000 personas, pero por la gente que había treinta minutos antes de la salida, ya se veía que seríamos bastantes menos. Creo que la organización comento que unos 800 tomaron la salida al final. Al ser la primera vez que se realizaba no había cajones, ni salidas según marca. Abrieron la zona de salida y nos fuimos acercando tímidamente al arco de salida. Creo que muchos no estamos acostumbrados a salir tan delante. Fué toda una experiencia ver salir a los corredores estrella. El primer tramo de salida era directamente unos 50 escalones en subida, que recorrieron como si fueran corriendo en plano. Tuve que volver a poner la cabeza en caminar, ya que el resto de mortales teníamos que salir también mientras los veíamos volar escaleras arriba.

A partir de aqui, como el mismo Tofol Castanyer definió despues la prueba, agónico. El recorrido tenia lo suficiente de asfalto para que intentaras ritmos altos, pero en cuanto menos te  lo esperabas aparecia otro tramo de escaleras que subir, o bajar... Porque yo no habia bajado tantas escaleras el mismo dia, y no a tanto ritmo... Me pareció lo mas dificil con diferencia, o como mínimo yo no estoy acostumbrado a ellas. Se que para muchos otros caminos por los que bajamos con la cabeza por delante parecerán mas complicados, pues será psicológico pero me costaron... Salieron casi 10 km en 47 minutos, se ve que obligaron en el ultimo momento a la organización a reducir el trazado, tampoco tengo clara la razón.

Como mínimo a mi me pareció una carrera muy divertida, mas rápida de lo que esperaba, y una opción diferente alejada de las clásicas de la ciudad (jean bouin, Mercè, Bombers, Sant Antoni,...). Esos sube y baja no eran lo suficientemente empinados como para frenar ritmos ligeros, y hubo gente que bajo de los 40, pese a subir dos veces hasta el estadio olímpico.

Lo mejor, como mínimo para mí, estaba por llegar. Gracias al gran Iván tuve la posibilidad de charlar un rato con Toti Bes, uno de los grande ultra fondistas que tenemos por nuestras tierras. Luego me encontré con Tofol, y como Toti, pese a ser para muchos de nosotros atletas que admiramos, se muestran completamente humildes y normales. Fuera de las imágenes de estrellas que pueden dar deportistas de otras modalidades. Con Toti hablamos de la carrera, del recorrido, de su recuperación tras el atropello que sufrió. Y de un conocido que también tiene diabetes y tiene una empresa de gadgets para diabeticos. (Echarle un ojo porque tiene un par de productos realmente interesantes http://www.sweetcasediabetes.com/es/) Después de un rato charlando y un par de fotos ya me volvía a casa, y me encuentro de cara con Tofol. Lo mejor es la cara que puso cuando le pregunté si me podía hacer una foto con el... ;) Lo dicho, esta gente son realmente gente sencilla que les gusta el deporte, parecía él mas alagado que yo.





Un bonito dia soleado, en el que me fui a casa sonriendo por haber disfrutado de una bonita carrera, de haber recibido una bonita camiseta de recuerdo (que la verdad últimamente pasa muuy pocas veces), y de haber conocido a gente muy maja.

Os dejo aquí mas fotos de la tirada larga y de los preciosos rincones que tenemos al lado de casa. 

Un abrazo!!

Julio