viernes, 2 de mayo de 2014

Primera tirada larga y Barcelona City Trail

Primera semana tras las vacaciones y primer fin de semana con los dos objetivos que ya os comente, hacer una tirada realmente larga por Collserola y la Barcelona City Trail.
Pues los dos conseguidos con muy buen sabor de boca.Empezare por la tirada larga. La intención era cruzar Tibidabo por Vistarica y llegar hasta Sant Cugat, para volver por la misma zona y una vez en Barcelona coger transporte publico hasta casa. Como iba solo escogí zonas que se que están muy transitadas siempre, con lo que en caso de susto seguro que alguien me encuentra ;)





Empiezo la en el museo de la ciencia, Cosmocaixa, y subo por una trialerita a la que le tengo bastante cariño, sube bastante recta hasta carretera de las Aigües y luego puede seguir recto por un camino lleno de raices para ir a enganchar a la subida al Tibidabo por el vivero de Can Borni. Las primeras sensaciones son buenas, me siento fuerte. La subida es una pista ancha y comoda y antes de darme ya estoy en Vistarica. Aqui una pequeña diversion por la font de la Salamandra para evitar al carretera, y antes de darme cuenta ya estoy en Can Ribes cruzando el antiguo acueducto de Collserola. Si si, Collserola tenia acueducto y Casino... 


Desde el acueducto todo es bajada. Es una camino divertido y con algún tramo bastante técnico con el que hay que tener cuidado. Esta vez bajo hasta el pantano de Can Borrell que no lo conocia. Es un poco mas pequeño que el de Vallvidriera, pero un poco más mágico, al estar más escondido y solitario. Desde aquí recuperando un poco de terreno llegamos a la pista de Can Borrell, que es de sobra conocida por la gente de Sant Cugat. Disfruto del desnivel y de una pista muy transitada, para llegar hasta Sant Cugat, y girar para deshacer esta parte del camino. Al final ha quedado un día precioso y da gusto correr. Esta vez el camino es todo de subida, pero llego a Can Borrell, y luego a Sant Medir bien, y ahora queda una bonita subida hasta la Font Groga. Esta la conozco bastante, con lo que con calma hasta arriba y ya alli pasando por Vistarica hasta arriba al Santuario del Tibidabo. La verdad es que ya es mas de lo que esperaba hacer inicialmente, con lo que con bastante alegría me voy para abajo a buscar una trialera que sale cerca del antiguo edificio de los bomberos.



 Esta acaba en la carretera de la Aigües, y ya a buscar el camino por el que había subido por la mañana, y otra vez en el Cosmocaixa. Cualquier otro dia hubiera bajado hasta plaza Kennedy y hubiera cogido el transporte publico para volver a casa. Pero la verdad es que estaba eufórico, con lo que sin saber cuantos kilómetros llevaba ya en las piernas seguí calle Balmes para abajo y corriendo corriendo, hasta casa.

Esta si que la puedo llamar tirada larga, acabo con 30 kilómetros en 3 horas de carrera, en tiempo real un poco mas si contamos las paradas para mirarme el azúcar y tal. La verdad es que me encuentro bastante bien casi sin molestias pese a el volumen del entreno. Aparte esta era la gran prueba para ver como evolucionaba teniendo en cuenta el tema del azúcar. A la vista esta que mal no va. El único susto es cuando se me ha caído la tira reactiva al hacerme la primera medición. Me había traído solo 3, la verdad no se porque, y ver la primera en la arena, y ver luego como estaba inservible no parecía buen presagio. Al final ni ha hecho falta, ni ha presagiado nada malo. Sigo pensando que en mi caso me tengo que tomar los hidratos un poco antes de la hora. Los 20-30 gr que Serafín me aconsejó por hora de ejercicio, pero si me lo tomo mas allá de los 45 mins parece que flojeo.
El resultado final es uno de esos entrenos que disfrutas, uno de esos días que realmente te alegras de correr.
Al final de la entrada dejare mas fotos de la salida.



Y luego el domingo hacia la primera edicion de la Barcelona City Trail. Una carrera patrocinada por la marca Salomon que pretende introducir todo un nuevo concepto que intenta integral el Trail en las ciudades. La idea es buscar dentro de nuestras ciudades elementos o rutas que simulen las dificultades que podemos encontrar en la montaña. De paso, claro, han sacado toda una gama de productos, especialmente calzado, pensado para esta práctica. En algún caso bastante parecida al modelo original. En la expo de la maraton de barcelona tenían expuesta unas Sense Mantra, y no fui capaz de entender cual era la diferencia...

La carrera estaba planteada como 11,5 kilómetros por la montaña de Montjuic, aprovechando sus subidas y bajadas para montar un circuito con unos 200 metros de desnivel positivo acumulado. No parece un gran desnivel, pero la gran cantidad de escaleras que ya se preveían mas desagradable de lo inicialmente parecían. El día amaneció muy soleado y el tiempo, sin ser muy caluroso acompañó muy bien. Inicialmente las inscripciones estaban limitadas a 2000 personas, pero por la gente que había treinta minutos antes de la salida, ya se veía que seríamos bastantes menos. Creo que la organización comento que unos 800 tomaron la salida al final. Al ser la primera vez que se realizaba no había cajones, ni salidas según marca. Abrieron la zona de salida y nos fuimos acercando tímidamente al arco de salida. Creo que muchos no estamos acostumbrados a salir tan delante. Fué toda una experiencia ver salir a los corredores estrella. El primer tramo de salida era directamente unos 50 escalones en subida, que recorrieron como si fueran corriendo en plano. Tuve que volver a poner la cabeza en caminar, ya que el resto de mortales teníamos que salir también mientras los veíamos volar escaleras arriba.

A partir de aqui, como el mismo Tofol Castanyer definió despues la prueba, agónico. El recorrido tenia lo suficiente de asfalto para que intentaras ritmos altos, pero en cuanto menos te  lo esperabas aparecia otro tramo de escaleras que subir, o bajar... Porque yo no habia bajado tantas escaleras el mismo dia, y no a tanto ritmo... Me pareció lo mas dificil con diferencia, o como mínimo yo no estoy acostumbrado a ellas. Se que para muchos otros caminos por los que bajamos con la cabeza por delante parecerán mas complicados, pues será psicológico pero me costaron... Salieron casi 10 km en 47 minutos, se ve que obligaron en el ultimo momento a la organización a reducir el trazado, tampoco tengo clara la razón.

Como mínimo a mi me pareció una carrera muy divertida, mas rápida de lo que esperaba, y una opción diferente alejada de las clásicas de la ciudad (jean bouin, Mercè, Bombers, Sant Antoni,...). Esos sube y baja no eran lo suficientemente empinados como para frenar ritmos ligeros, y hubo gente que bajo de los 40, pese a subir dos veces hasta el estadio olímpico.

Lo mejor, como mínimo para mí, estaba por llegar. Gracias al gran Iván tuve la posibilidad de charlar un rato con Toti Bes, uno de los grande ultra fondistas que tenemos por nuestras tierras. Luego me encontré con Tofol, y como Toti, pese a ser para muchos de nosotros atletas que admiramos, se muestran completamente humildes y normales. Fuera de las imágenes de estrellas que pueden dar deportistas de otras modalidades. Con Toti hablamos de la carrera, del recorrido, de su recuperación tras el atropello que sufrió. Y de un conocido que también tiene diabetes y tiene una empresa de gadgets para diabeticos. (Echarle un ojo porque tiene un par de productos realmente interesantes http://www.sweetcasediabetes.com/es/) Después de un rato charlando y un par de fotos ya me volvía a casa, y me encuentro de cara con Tofol. Lo mejor es la cara que puso cuando le pregunté si me podía hacer una foto con el... ;) Lo dicho, esta gente son realmente gente sencilla que les gusta el deporte, parecía él mas alagado que yo.





Un bonito dia soleado, en el que me fui a casa sonriendo por haber disfrutado de una bonita carrera, de haber recibido una bonita camiseta de recuerdo (que la verdad últimamente pasa muuy pocas veces), y de haber conocido a gente muy maja.

Os dejo aquí mas fotos de la tirada larga y de los preciosos rincones que tenemos al lado de casa. 

Un abrazo!!

Julio









viernes, 25 de abril de 2014

Cerrando la Semana Santa

Hola!

Ya de vuelta en Barcelona se me hace mas fácil seguir publicando en el blog. Es verdad que Ares del Maestre y sus montañas me hacen disfrutar como un niño corriendo, pero hasta que no mejore la infraestructura lo de subir entradas al blog era un drama. Subir las fotos conectándome a través del teléfono... Pues eso, hasta las tantas esperando para ver como fallaban.


Es cierto que ha provocado un poco de retraso, pero así tampoco indigesto con salidas que fueron por caminos bastante parecidos. El resto de dias por Ares fuí subiendo y bajando por la Mola de Ares. El segundo día super bien acompañado por Sandra y Carolina. Sandra el ratito que pudo aguantar el ritmo, pero contando que era su primer dia corriendo por montaña mucho ya aguanto hasta que nos dijo aquello de "seguir vosotros que yo por aqui vuelvo para el pueblo." :) Me sigue maravillando que cada año descubro algún recoveco, o senderillo nuevo que lo siguen haciendo interesante. Esta vez un sendero que sube bastante recto desde el Coll hasta casi arriba de la Mola pasando por el Cementerio, y que a decir verdad sube bastante duro. Para el verano me ha quedado pendiente la ruta dels Molins. Pero mejor, asi tenemos un aliciente nuevo




La verdad es que estoy muy contento de los 7 días que puedo considerar la Semana Santa, incluyendo los días de viaje entre Barcelona y Ares, he salido 5. Me han acabado saliendo unos 58 km que pese a no ser mucha distancia acumulan unos 2700 m positivos. Para ser la vuelta a la montaña bastante mas de lo que esperaba inicialmente



Esto incluye el último entreno que ya hice en Barcelona. Como amaneció lloviendo, y Sandra parecía un poco reacia a que me fuera solo por el Tibidabo, acabe subiéndome a Montjuic y di varias vueltas alrededor del castillo. Se que esto no es mucho trail, y que seria más esto que ahora Salomon le ha gustado bautizar como City Trail... No fue un dia muy espectacular, fue uno de esos dias en los que la ultima rampa subiendo por el Club de Tiro se me atragantó un poco. Pero no pasa nada, siempre va bien una excusa para probar la técnica de subir rápido caminando, no? :) Disfruto bastante de correr alrededor del castillo, especialmente por la parte posterior una pequeña zona de pinos ayudan a desengrasarse un poco. Después a castigar un poco los gemelos y las plantas de los pies intentando bajar a gas por las mismas rampas que hemos sufrido al subir, y a casa con 12 kilometrillos mas en las piernas a echarse una ducha.




Específicamente con el tema de la diabetes creo que he aprendido varias cosas. Una, imprescindible, es reponer los hidratos correctamente durante los entrenos. Creo que es algo que incluso antes de tener la diabetes, hacia mal. En estas salidas en las que me he ido controlando he visto como baja de rápido el nivel de azúcar al realizar deporte, seguro que sin diabetes no tan exagerado. Pero si pienso lo poco que comía antes (a veces no mas de 5 raciones de hidratos en sesiones de casi 2 horas...) puedo entender el porque del bajo rendimiento, o porque sesiones muy largas se me hacían tan duras. 

Lo segundo es que tengo que darme un tiempo para asimilar los hidratos antes de salir a entrenar. Uno de los días salí justo después de comer. Y cuando digo justo, es que casi no había acabado de tragar la pieza de fruta que era el postre. Mi preocupación era la Fideua que me acababa de tomar sin inyectarme insulina, ya que pensaba compensar con un entreno largo. Aquí dos errores, el primero como decía no esperar aunque solo fueran 15 mins. El segundo asumir que la fideua llena mas por el nombre que por lo que realmente comí... Quiero decir, había pesado la cantidad, y incluso con la fruta me comí las raciones de hidratos que hago normalmente a mediodía. Pero no se porque, psicologicamente, parecía que la fideua tenia que ser peor que la misma cantidad de pasta blanca... Resultado, a los 50 minutos, bajando una trialera con relativa pendiente me noto un poco flojo, y decido usarlo como excusa para medirme azúcar, y reponer hidratos. El susto me viene al ver que estoy a 40!! Por debajo de 70 se empieza a suponer hipoglucemia... Me comi los 30 gr que me tomo por cada hora de ejercicio y 10 mas, todo de golpe! 




Pero como todo, una experiencia más en esta nueva aventura y todo ayuda.

Por si fuera poco, al volver al trabajo Enric me esperaba para otra sesión de lunch run!, corriendo a ritmos que para mi son bastante altos por la montaña para despertar las piernas. Con lo que gran semana. A ver si este fin de semana acaba igual de bien, en el que intentare cruzar Tibidabo hasta Sant Cugat y volver, que desde que debuté no lo he vuelto a hacer, y el domingo la Barcelona City Trail! 

Un abrazo

viernes, 18 de abril de 2014

Corriendo por Ares dia 2: Camino a Benasal

Por ahora voy cumpliendo el objetivo de salir cada día. Cierto que sólo es el segundo día, pero no siempre se consigue. Con lo que después de comer me preparo otra vez para salir a correr. Como ayer casi no me inyecto insulina. Esta vez solo una unidad, y por precaución, mi suegra ha preparado paella y aunque vaya a salir a correr, me parece demasiado. Anoche, siguiendo el consejo de Serafin Murillo también reduje la insulina lenta. Así al encadenar varios días de entreno, mejorar la recuperación de los depósitos de hidratos, y poner mas distancia con la hipo.

Como decía, después de comer me preparo. Hoy con toda la compresión que tengo disponible, para intentar que el castigo muscular, con el aumento de volumen sea menor. Para esto agradezco haberme traído las tobilleras de Salomon, tengo también de compressport, que en asfalto y distancias cortas me dan buenas sensaciones. Pero me dan la sensación de apretar demasiado en tiradas mas largas, o parecen mas incomodas cuando los gemelos se tensan mas en subidas mas exigentes o largas. Para esto las tobilleras de Salomon no aprietan tanto pero mantienen el musculo sujeto en tiradas largas. Añado los pantalones wings y de nuevo con las Mantra y la mochila salgo a rodar.

Hoy quiero probar un tramo del gr que pasando por Ares engancha Morella con Benassal. Si no me equivoco es parte de una de las rutas del camino de Santiago. O como mínimo de uno de los tramos que, como en muchos otros puntos de la península, se dirigen hacia los principales. Estas ultimas navidades ya intente llegar a Benassal por allí, pero con bastante mal tiempo y no con muy buenas sensaciones. Quizás en aquel momento ya algo no acababa de funcionar, o eso quiero imaginar. La cuestión es que quiero probar a coger el mismo camino a ver hasta donde llego.

Decido que para calentar un poco subir por Montjuic hasta el portalo que lleva a la Mola. Esa primera rampa no la recordaba tan dura, acabo caminando el ultimo trozo. De ahi subo hasta el portaló. En este punto engancho con parte de la ruta que hice ayer. Desde ahí repetiré la última bajada que hice ayer, bajando hasta el cementerio y después hasta el Coll. Especialmente esos últimos 300 metros entre el cementerio y el coll corriendo entre los pinos me encanta.


Llego al coll, cruzo la carretera y enfilo hacia el sendero que sale a izquierda de los edificios. Este empieza a subir de forma constante, pero excepto un par de tramos cortos, no de forma muy exigente. Durante todo el camino el verdadero engorro son las porteras para evitar que el ganado se escape. Este camino es un GR, con lo que el paso ha de estar garantizado, y por lo que tengo entendido tiene bastante transito. Entiendo que la gente no las debe cerrar, y alguien se habrá cansado... Pero eso no justifica que alguna de estas porteras son casi imposibles de abrir. Una de ellas tengo que bordearla subiendo un poco una loma. La siguiente no tengo la misma posibilidad y tengo que saltarla. Acabo enganchado y cayendo al suelo, por suerte solo me llevo desgarros en uno de los calcetines de compresión y en el pantalón. Viendo el alambre de espino doy gracias...




Tras el susto sigo corriendo hasta que llego hasta la parte mas alta de la Mola del Vilar por el lado que ya encara hacia Benasal. Una vez en la parte alta, la estrecha senda que he llevado hasta ahora se convierte en una pista que va atravesando diferentes muros que delimitan lo que entiendo serán diferentes propiedades. Sigo este camino un par de centenar de metros y diviso un grupo de casa que parece un Mas. El reloj ya marca 30 minutos de carrera, y la verdad como no conozco mucho si el Mas esta habitado, no tengo ganas de tenerme las con ningún perro. Con lo que giro y deshago el camino. Esta vez mucho mas agradecido ya que será todo de bajada. Vuelvo a cruzarme las mismas porteras, ahora mas preparado y sin sustos, y cuando me quiero dar cuenta ya estoy cruzando de vuelta la carretera por el Coll.

Para acabar vuelvo a subir por  el sendero que sube hasta el cementerio. De nuevo como ayer no puedo subirla entera corriendo, pero creo que la subo con mas soltura. Una vez en el cementerio, bajo por la carretera y ya me encamino hacia casa.

Hoy no han sido tantos kilómetros como ayer. La salida de hoy han sido unos 8 kilómetros, en una hora, pero con 500 metros de desnivel, lo que no me parece tan mal. Aparte sigo teniendo la intención de salir cada día de los que me quedan de Semana Santa, con lo que tampoco sería bueno quemarme mucho todos los días, y luego tener que parar. En cuanto a los niveles de glucemia, tras una hora de ejercicio acabo en 86 gr/ml tras esa hora de ejercicio. No he tomado nada durante el ejercicio, con lo que al acabar me tomo dos raciones de hidratos para continuar bien la tarde hasta la cena.

Después de este segundo día sigo con buenas sensaciones. No tengo molestias y parece que  todavía con ganas de continuar. Ya tengo pensadas las rutas que me harían ilusión estos próximos días, una sería bajar hasta los molinos y la otra salir a correr con Sandra aunque solo sea hasta los regatxols. Espero poder explicároslos de aquí a poco.





Un abrazo

jueves, 17 de abril de 2014

Back to Black! Ahora si vuelta a la montaña de verdad

Ya estoy en Ares del Maestrat! Este es un precioso pueblo del interior de Castellon en el que busco el descanso desde hace muchos años. Y donde disfruto enormemente saliendo a correr por el monte. Castellón creo recordar que es una de las 3 provincias más montañosas de la península, y los 1000 metros de altura a los que estoy, y el paisaje que veo desde la ventana dan fe de ello.


Esta semana he visitado a Serafín Murillo, nutricionista y especialista en Diabetes y deporte. Me ha puesto deberes, si quiero volver a salir con confianza a realizar tiradas largas, sin miedo al fantasma de la hipoglucemia. La conversación es muy interesante, aprendiendo a como tengo que controlar niveles de glicemia, insulina rápida y lenta dependiendo del volumen de entrenamiento, e hidratos a tomar antes y durante la sesión de deporte. Sé que me queda mucho por aprender, estoy al principio, pero me ilusiona ver cómo voy obteniendo cada vez más herramientas. Con lo que hoy hay que salir un rato largo, y a la hora control de glicemia.

Como hago usualmente salgo por la antigua carretera y bajo hasta el Coll para calentar un poco. Hoy voy a intentar encontrar un camino de tierra que me suba casi hasta la Mola sin tener que volver por la carretera de asfalto como hago normalmente. Y lo encuentro. Sube bastante fuerte, pasando junto al cementerio hasta casi la altura de la Mola. Aplico CaCo a esta subida, es justo el principio y no quiero quemarme. No volveré a caminar en toda la sesión, pero hago bien en no quemarme en los primeros 10 minutos.


Una vez arriba enfilo a derecha y empiezo a encadenar diferentes senderos y caminos que bordean toda la mola hasta que encuentro la pista que sube a la antena de comunicaciones. Y que deciros, la ley del trail runner, en caso de duda el camino correcto siempre es el que sube… Sigo subiendo hasta la antena de comunicación, y miro el reloj, media hora… Tocará bajar y hacer algún otro bucle porque como decía la tirada ha de ser como mínimo de más de una hora. 

Deshago el camino, vuelvo a dejar la pista y volviendo por mis pasos llego hasta la Nevera de Ares, lugar donde antiguamente se producía y conservaba el hielo. Desde ahí bajo por sendero con el desnivel  suficiente como para que disfrute de la bajada y llegando al Regatxols vuelvo a girar a izquierda para coger la pista que subirá hasta el Coll de Amuntet y la antena de nuevo. Pero esta vez desde mucho más abajo y con 150 m de desnivel más que superar.

Un ratito después vuelvo a estar arriba, en la Piqueta dels Soldats, el reloj marca 1 hora justa, con lo que paro y miro nivel de sangre. Bajo, muy bajo, teóricamente hipo, aunque no parece que note ninguno de los síntomas. Enfilo la vuelta a casa siguiendo la misma ruta que hice para subir la primera vez. Todo el trayecto de vuelta es principalmente en bajada, con lo que concentrado para que el cansancio no provoque alguna caída. Disfruto como un enano el último tramo de bajada, el que había descubierto hoy.




Las sensaciones muy buenas. Al final 1h 32’, 14 kilómetros y medio y 713 metros de desnivel positivo. Me voy a la cama el gusto en la boca de que no estoy tan mal como pensaba y empiezo a pensar ya que rutas haré mañana, o pasado. Eso sí, la enseñanza principal de hoy es que no puedo esperar 60 minutos. Seguiré el consejo de Serafín y tomaré la cantidad de hidratos a la hora que me recomienda, pero intentare en la medida de lo posible repartir lo en bloques de tiempo menores. Ahora a bajar un poquito la insulina lenta que mañana hay intención de salir a rodar otra vez!


martes, 15 de abril de 2014

Cursa Bombers 2014

Abril y otro año llega a Barcelona la cita de la Cursa de Bombers. Para los que no la conozcan la Carrera de los Bomberos, mitos detrás aparte, en la que si que corren Bomberos locales, o de grupos cercanos con toda la equipación completa, lo que impresiona cuando te los encuentras.

Esta carrera tiene un significado especial para mí, ya que fue la primera que corrí, y en gran medida la culpable de esta afición. Hace ya 6 años que un "pequeño" pero gran amigo se cansaba de repetirme que tenia que ponerme a correr,  que "era lo más!". Para mi, en aquel momento, en el que estaba a punto de ser padre, era un sufrimiento necesario para intentar poner freno a la barriga que estaba apareciendo. Con la treintena ya casi cumplida, y mi futura paternidad, pensaba que era una especie de semi dios griego cuando volvía de hacer máximo los 5-6 kilómetros, siendo generoso, que me costaba llegar hasta la playa y volver.
Aquel 2008 y al grito de "Julio tío, que la carrera sale debajo de tu casa!!", lo cual en aquel momento hasta puede que discutiera, decidí a apuntarme mas por hacerle callar que por convencimiento. Y cuando todos mis conocidos me decían que intentara acabar en una hora y ya esta, fuí capaz de correr los 10 kilómetros en 56 minutos y 20 segundos... ¡¡Veréis tan claro como yo en aquel momento que estaba llamado a ser todo un profesional!! jajaja  ¡¡De echo no fui capaz de volver a correr 10 kilómetros seguidos en los siguientes 3 meses!!
Pero lo que si consiguió aquella primera experiencia fue pillar le un aliciente a lo de correr mas allá de controlar la cintura, y pese a que en aquel momento me pareciera imposible, empezar un camino que me ha traído no solo buenas experiencias sino también buenas amistades.

La Bombers de este año a priori no iba a ser muy especial. Solo quería probarme y volver a ponerme un dorsal, poco mas. Incluso me había apuntado por lo bajini sin avisar a ningún conocido, por si era el fiasco que esperaba inicialmente nadie se enterara. Algunas malas experiencias iniciales tras el debut diabetico, con algún amago de hipoglucemia entrenando, me habían dejado una sensación inicial de inseguridad. Pero tras el entrenamiento del lunes anterior, algo dentro de mi volvió a despertar. Algo me decía, "Julio, tu sal cargado de hidratos, nos tomamos media ración cada 4 km y a ver lo que sale! Y si luego nos hemos pasado... pues ya haremos bondad en la comida!" Y con esa intención me fui a la cama el sábado. Otra vez con esa sensación que tienen los niños la noche de reyes, o el día antes de una excursión... Sabiendo que ya tienes la ropa preparada y la mañana siguiente será especial.


Me despierto y veo como Enric ha dedicado la poca lucidez que le ha quedado tras una ultra de 70 km, y una noche de farra loca a enviarme ánimos por whatsapp. Esas palabras me van a perseguir toda la carrera. Desayuno mis 4 raciones de hidratos y me voy a encontrar con Víctor. Como Él me va a presentar a su compañero de trabajo, Víctor es "un amigo de toda la vida" :) Matamos los nervios comentando que entrenando los dos cerca del trabajo, por Sant Joan (Sant Cugat) pero no nos hemos encontrado nunca, los tiempos que nos gustaría hacer en la carrera y lo que tendremos que correr al acabar para llegar a los compromisos familiares que tenemos, como si no fuera poco ya... Rodamos suave diez minutillos, nos hacemos una foto para la posteridad y a falta de otros diez para empezar nos dirigimos cada uno al cajón de salida deseando nos la mejor suerte. 
Ya en el cajón como siempre, me pongo ya la música y enciendo el reloj. Y intento no pensar en nada, como si eso fuera a darme mas fuerzas... Compruebo por enésima vez que llevo las pastillas de glucosa en el bolsillo del pantalón y paso el resto del tiempo obsesionado con un chico que tengo al lado con un buff de una marca de productos para diabéticos. ¿También es casualidad no? ¿Será él el diabético?¿O algun familiar? Como no me atrevo a preguntar me quedare con las ganas de saberlo, pero hubiera roto el misterio y la diversion

Para cuando me quiero dar cuenta empiezan los empujones que marcan que ya están juntando los cajones. Un grupo de musica empieza a cantar en directo una canción discotequera de los ochenta y paso ese ultimo minuto calculando cuanto me costara recortar los 15 metros que me separan de la liebre de 45 minutos. Solo quince metros pero abarrotados de gente que deben estar pensando en lo mismo: "Agarrarse a ese globo todo el rato que pueda". A priori la liebre de 42 me queda muy lejos y me parece demasiado reto, y aguantar al de 45 ya seria superar mi mejor marca.
Se oye el disparo de salida y entre aullidos y música atronadora nos vamos acercando a la linea de meta. Tengo la esperanza que una vez cruzada tendré espacio para correr. Iluso... Cruzar el arco de salida casi hace mas complicado avanzar. Todo el mundo esta intentado coger el ritmo y no hay casi espacio para caminar. Nervios, prisas y casi empujones me hacen estar mas concentrado en no caerme que en coger ritmo. Esta va a ser la tónica los próximos 3 kilómetros. Alerta para no caerme, y en cada curva la cosa se complica. La gente intenta coger la curva por la cuerda como si eso vaya a darles la victoria. Adopto la táctica de Redondo y abro los codos para darme un poco mas de espacio vital. 

Al enfilar la calle Paralelo me doy cuenta que la liebre de los 45 no parece estar tan lejos, la veo a unos veinte metros. La suave pendiente de paralelo ayuda a estirar un poco a la gente, pero no es ninguna maravilla, me hago a la idea que va a ser así los 10 kilómetros, como acaba siendo... 

Kilómetro 4, habitualmente liquido y me como la media ración de hidratos en formato de pastilla de glucosa. Sigue el slalom esquivando gente y tropiezos pero ya casi he pillado a la liebre de los 45. Por ahora no voy demasiado ahogado. Giramos a la Gran Vía sabiendo que todo lo que queda ya es bajada o plano. Entre este punto y el sexto kilómetro adelanto a la liebre. Me da un subidon y creo que acelero mas de lo que debería, pero ahora el trabajo ya casi esta hecho. Si cuento los segundos que me sacaba la liebre al salir, solo tengo que mantener el ritmo actual para estar justo delante de la liebre, o engancharme a él si me adelanta. Prefiero ni girarme para ver donde esta y sigo con el mismo ritmo, que pese a no ser fácil, tampoco se me esta atragantando. 

Kilómetro siete me tomo otra media ración de hidratos y viene el trocito que menos me gusta de la carrera. Calle Ausias March, un falso llano en subida que cada año se me ha atragantado. Apreto un poquito el ritmo para asegurar que no me penalice y cuando me quiero dar cuenta paso el km 8 sabiendo que tengo casi 10 minutos para bajar de 45... Ya estoy ahí! Apreto todavía un poquito mas, descanso bajando por Via Laietana, y  Bon Jovi sonando a toda castaña al final de la misma me ayudan cuando yo mismo he parado mi música haciendo el tonto... Giro a derecha y ya veo meta. Nunca he sido bueno con eso de hacer el último sprint, siempre empiezo antes de tiempo y llego vacío a meta, con lo que das una imagen tristisima entrando casi al trote. Se que nadie te mira, pero es cuestión de dignidad personal, aguanto como voy que no es poco.

Cruzo el arco de meta y  esta vez sí (que a veces me olvido...) para el reloj. Sorpresa 43:58!! Se que es justo justo , pero es 43! Cuando un 45 ya me habría parecido genial! 

Sigo trotando hacia la salida entre los cientos y cientos de corredores que ya han acabado. Lo de esquivar gente sigue siendo la tónica de la carrera. Pero esta vez me cuesta quitarme la sonrisa de la cara. Pensando en con quien compartirlo y pensando en muchas otras cosas. La primero es que Bombers vuelve a ser la primera carrera que corro. La primera carrera que corro con diabetes. Y de nuevo la primera carrera en la que el resultado es mucho mejor de lo esperado, 43.. ( si, si, lo que quieras, casi 44, pero hay un 3!! :) ). No se si peso menos, si estoy mejor alimentado o si le he echado mas cojones, pero llevaba casi 2 años intentando bajar de los 45, y lo he hecho ahora, que llevo una nueva compañera de viaje. No creo que este ni mejor ni peor entrenado que otras veces, pero lo que está probado es que la diabetes no va a poder ser la excusa para no continuar. O para no mejorar todavía más!



Ahora feliz con el resultado a descansar un poco y prepararse para los próximos días de semana santa, en los que pienso volver con mas ganas a la montaña. A subir y bajar la mola de Ares como si no hubiera mañana!

Hasta entonces, un abrazo

viernes, 11 de abril de 2014

No es que sea mucha montaña, pero vuelta al trail...

Ya toca volver a correr por montaña.

A priori es lo que me cuesta mas, me sigue dando respeto irme yo solo como hacía antes a correr 20 o 30 km por la montaña solo. Cierto es que antes también podía caerme solo, y estaba la misma gente por la montaña... Ahora parece que el fantasma de la hipoglucemia me asusta un poco mas, y el caer desvanecido me ha empujado a seguir haciendo un poco mas de asfalto. Subir al castillo de Montjuic en cierta medida me ayudaba patológicamente a pensar que seguía entrenando subidas pero todos sabemos que no es así...

Estos dos últimos días me he podido resarcir un poquito. No es gran cosa, pero mejor que nada. Justo detrás de donde trabajo empieza una zona arbolada, que aparte de permitirme pisar tierra, y ver arboles, tiene algunas rampas que otra, no muy largas, pero son suficiente desnivel para que a ratos escuezan los cuadriceps, y hacia el final de la sesión me obliguen a cambiar al CaCo para acabarlas.

Con lo que miércoles y jueves, con una de las mejores compañías que podría tener, mi amigo Enric ( echarle un ojo a su blog ), salimos un ratito a medio día como dice él a "estirar las piernas". Creo que el debe tener las piernas mas largas que yo, porque lo que han sido estos dos días, en gran medida, han sido Julio corriendo detrás de Enric con la lengua fuera y en alguna rampa teniendo que bajar ritmo. Aún asi le estoy muy agradecido por acompañarme estos dias. Puede que no hubiera salido por mi mismo, y siempre me apreta a buscar un poco mas de gas del que yo daría, y al final, no tanto como el, pero resulta que un poco mas del que yo pensaba si que tengo... :)

Me ha encantado volver a calzarme mis Salomon Mantra. Creo que desde hace tiempo no estaba tan contento con una compra de zapas. Pese a que hay gente que achaca a la marca francesa una durabilidad muy corta, llevo 500 km con ellas y las suelas apenas tienen daños graves. Mas allá de lo que se puede esperar después de tantos km.

Las sensaciones son buenas. Es cierto que especialmente el jueves, el ritmo de Enric es un poco alto para mi. Y que ahora mismo necesito volver a entrenar y subir montañas. Pero me he vuelto a sorprender a mi mismo porque pensaba que estaba peor. Y quitando un par de momentos puntuales no he tenido que caminar. Al final va a resultar que puedo correr mas rápido de lo que pensaba!!! jajajaja



Por otro lado sigo con mis experimentos con la que yo llamo "combustión de azucares". Los dos dias he salido justo después de comer y he reducido la cantidad de insulina que me he suministrado. De hecho el jueves ni siquiera me pinche, como me dice mi endocrino, el dr Costa, "que el deporte sea tu insulina!". Las sensaciones son buenas, lo han de ser porque reservas llevaba. Y la prueba es que luego he seguido toda la tarde trabajando y he llegado bien a la cena. Un poco justo quizás, pero no llegando a la hipoglucemia. El tema de suplementos durante la carrera, el miércoles no tomé nada. El jueves me pareció que íbamos mas fuertes desde el principio, y aunque el ritmo final sea un poco mas lento, hubo mas desnivel y como mínimo para mi, mas esfuerzo. Con lo que a los 30 mins me tome una de mis pastillas de glucosport por si acaso y tan felices.

Se que son pequeños pasos, y dos entrenos de chichinabo, pero para mi ahora son dos grandes alegrías. Volver a tirarme por trialeritas y senderos en los que los arboles hacer el efecto de tubo, echar otra vez las manos a las rodillas para subir una rampa, agacharte para esquivar una rama y volver a sentir un poco de aire fresco.

Ya me va bien para prepararme y poder salir con mas confianza estos dias de semana santa por las montañas de Castellon.

Espero la próxima entrada sea en un paraje mas emocionante, pero para mi ahora esto esta siendo toda una gran aventura. Gracias a todos por compartirla conmigo

Un abrazo

Cuando menos te los esperas, resulta que te vences a ti mismo...

Correr es una de esas actividades que es dificil explicar porque lo haces.
Casi todo el mundo puede entender que un sentimiento compulsivo te lleve a coleccionar chapas de cervezas, o la admiración de la belleza al escuchar musica.
Pero a muchos les he dificil entender como correr, que a priori parece un sufrimiento continuo, puede llegar a convertirse en mas que un vicio.
Y si me hubierais preguntado a mi hace 5 o 6 años, sería una de estas personas!

Pero días como el lunes son los que lo justifican todo.

Lunes, 8 de la tarde, vuelves de trabajar, inicios de abril  y la primavera te empieza a regalar uno de los lujos que tenemos en España, ver como el día se alarga y te da unas horas mas de sol. Ante la perspectiva, y el optimismo que me invade, salir a correr 10 kilométricos parece el plan perfecto!
Mientras espero que llegue mi mujer a casa, y voy dando de cenar a las niñas empiezo un nuevo ritual que he añadido a mi rutina de entreno. Medirme el azúcar! :) Un pinchacito adicional que añadir a los normales, pero que me ha de ayudar a acabar con garantías el entreno. Como todavía soy bastante novato y el nivel de azúcar me parece muy bajo decido comerme dos galletas maría, y salir a trotar. Mejor ir un poco mas cubierto que caer desfallecido en el momento que menos te lo esperes. Por ahora estoy en esa fase que todo es un poco prueba y error, no tengo muy claro todos los factores, al volver a casa antes de cenar, ya veré si me he pasado y tendré que corregir con la insulina.

Pues dicho y hecho, salgo sin nada planificado, solo rodar un rato. Es uno de esos días que las piernas parecen felices y ligeras, y no necesito mirar el reloj para saber que el ritmo (como mínimo para mi) es ligero también.

Al cuarto kilómetro, pese a tener una voz en mi cabeza que me avisa que puede no ser lo mejor para esta fase de "aprende a escuchar a tu nuevo cuerpo diabeto y tomatelo con calma", otra parte de mi me pide seguir apretando para ver donde puedes llegar. Me olvido del reloj y del ritmo y solo controlo cuanto llevo corriendo. 
Según algún articulo que he leído debería tomar algún complemento de azúcar cada media hora si el esfuerzo es alto. Y creo que hoy si que esta siendo alto! :) Con lo que 30 minutos y la pastilla de glucosport provoca el efecto placebo que necesito para seguir apretando.


Al cabo de un ratito, y ahora si, con las piernas un poco mas tocadas, veo que el ritmo es como si estuviera compitiendo. Y ahora es cuando quiero ver hasta donde puedo llegar… Aúnque el ritmo es fuerte (para mí) la carrera es perfecta, disfrutando del paseo marítimo de Barcelona, el mar, la noche ya oscureciendo el ambiente, y como ya solo van quedando cada vez menos turistas despistados, y la calle se va llenando de los cada vez más habituales runners de la zona.




Con algún semáforo más de por medio oigo el pitido característico de finalización de km, y ya es el 10! Paro, y ya troto un kilometrillo mas de vuelta a casa a ritmo tranquilo.
La sorpresa llega en el ascensor 44:41!! Seguro que muchos pensareis que es una marca mediocre para los 10k, y puedo hasta estar de acuerdo. Pero mi mejor marca en carrera es alrededor de los 46… Entrenando, y con semáforos bajar de 45… un lunes… sin intención de nada!

Como decía correr tiene días que te regalan alegría. Salir a disfrutar, a mirar  el mar, la gente correr y sentir como tu cuerpo se estruja un poquito para seguir contra el viento. A olvidarte de todo lo que me ha estado preocupando estos días. Y descubrir que dentro seguimos siendo más fuertes de lo que pensábamos y que muchas veces somos nosotros los que nos ponemos los límites.

El lunes me fui a la cama con la seguridad de saber que la diabetes solo va a ser una compañera que me va a ayudar a ser mejor. Tengo que aprender a alimentarme mejor para entrenar, y el hecho de reforzar con un poco de hidratos antes de salir creo que fue lo que me ayudó en la carrera. Pero la mayor enseñanza es la seguridad de que todavía lo tengo todo por hacer

Un abrazo a todos